SECCIÓN IV
Preguntas concernientes a las
ENSEÑANZAS BÍBLICAS


PREGUNTA Nro. 73
¿Cómo es que cada secta interpreta la Biblia diferentemente y que cada una tiene una
vindicación aparente para sus propias ideas sobre dicho libro?

Respuesta: Si esa pregunta la hace un escéptico le proporcionaría suma satisfacción, porque
vería en ella, una indicación de su propia idea, es decir, que todas las sectas están equivocadas
y que la Biblia es un conglomerado de absurdos, pero en realidad el caso es muy distinto. No
diremos que creemos en la Divinidad de ese libro ni que sea el Verbo de Dios desde la primera
hasta la última página; reconocemos que es una pobre traducción de los originales y que hay
muchas interpolaciones que se han hecho en diferentes épocas para sostener diversas ideas;
pero, sin embargo, el mismo hecho de que la verdad haya sido emitida en tan pocas palabras
es un manantial de admiración constante para el ocultista que conoce lo que realmente es la
Biblia y que tiene la clave de su significado.
Hay un punto que los escépticos no ven. Su opinión es que si cierta interpretación es
verdadera, todas las demás interpretaciones deben ser necesariamente falsas. Esa opinión sí
que es absurda. La verdad es múltiple y eterna y la investigación de la verdad debe ser también
múltiple y sin fin. Podemos comparar la verdad a una montaña y las diversas interpretaciones
de dicha verdad a los diferentes senderos que a su cúspide conducen. Muchas personas
caminan por esos senderos y cada una de ellas cree que su sendero es el único mientras se
encuentra en las faldas de la montaña; entonces sólo ve una pequeña parte de la montaña y
grita a sus hermanos: estáis equivocados; venid a este sendero; éste es el único que conduce a
la cima." Pero todos progresan y marchan hacia arriba, y van viendo gradualmente que todos
los senderos son convergentes y que son sólo uno en último término.
Puede afirmarse rotundamente que ninguna escuela de pensamiento que haya atraído la
atención de mucha gente durante largo tiempo deja de poseer alguna verdad; y percibámosla o
no, en toda secta existe la simiente de la divina enseñanza la que gradualmente va elevando a
sus fieles, remontándolos hacia la cúspide de la montaña, y, por consiguiente, es necesaria la
mayor tolerancia con cualquier creencia.


PREGUNTA Nro. 74
¿Qué significa el segundo aspecto del Dios Triuno?

Respuesta: Dios es uno, así como la luz es una, pero así como la luz al pasar por nuestra
atmósfera se refracta en tres colores primarios: rojo, amarillo y azul, así también Dios, cuando
se manifiesta o refleja en la Naturaleza, es triple en su manifestación. En primer término está
el principio Creador, después el principio Preservador, y por último está el principio de
Destrucción de las formas que han sido creadas preservadas durante un tiempo mientras eran
útiles y después destruidas, para que el material de que estaban construidas pueda emplearse
en la construcción de nuevas formas.
A estos tres principios de Dios se les han dado diversos nombres en las diferentes religiones y
mucha tinta y palabras se han gastado en los últimos años para defender o derrumbar la idea
de una Trinidad, aunque eso fuera evidente para cualquiera que se tomara la molestia de
considerar meditativamente a la Naturaleza. En el Mundo Occidental solemos llamar al
segundo aspecto del Dios Trino el principio conservador unificante: Cristo; y es muy
apropiado ese nombre en cierto sentido, porque el Cristo vino como instructor del Amor y de
la Fraternidad Universal que sustituirá a las naciones que guerrean unas contra otras, y El
mismo indicó que habrá todavía un estado superior, cuando el reino que él estableció sea
entregado al Padre y todos serán uno en El.


PREGUNTA Nro. 75
Los Ángeles del Destino, ¿son seres individuales?

Respuesta: Sí, son poderosas individualidades, los embajadores de los Grandes Ángeles
Planetarios, y como tales están relacionados con el nacimiento del hombre, ayudándolo a
elegir su alrededor ambiente y dedicando a cada vida el destino que debe producir los
necesarios efectos. Ellos son los que guían las influencias planetarias en tal forma que afecten
a cada uno en la manera más conveniente para facilitar la liquidación de sus deudas pasadas,
ayudando también a cada uno a recoger el beneficio de cualquier bien que haya hecho en sus
vidas anteriores.
En esa obra los Ángeles del Destino tienen como auxiliares a una poderosa legión de agentes y
espíritus de la Naturaleza, que no están aún individualizados, pero que trabajan bajo la
dirección de esos Grandes Seres inconscientemente, así como los animales están guiados por
sus espíritus colectivos.


PREGUNTA Nro. 76
Los Ángeles y Arcángeles ¿nos observan individualmente así como en conjunto y conocen lo
que son nuestras vidas?

Respuesta: Los Señores de la Mente, que San Pablo llama los "Poderes de las Tinieblas"
porque fueron la humanidad del tenebroso Período de Saturno, cuando el universo estaba
recién saliendo del Caos, trabajan únicamente con el hombre.
Los Arcángeles, que eran humanos en el ígneo Período Solar, cuando el universo tenía la
consistencia de la "materia emocional", trabajan actualmente como auxiliares de los espíritus
grupo de los animales y como espíritus de raza de la humanidad, porque esas clases de seres
tienen cuerpo de deseos.
Los Ángeles, que eran la humanidad del Período Lunar, trabajan con el hombre, los animales
y los vegetales, porque en ese período el universo tenía la consistencia del "éter" y los cuerpos
vitales de esos tres reinos están formados con ese material. Los Ángeles son, pues los
auxiliares de las funciones vitales, tales como la asimilación, el crecimiento y la propagación,
y en su obra sobre la humanidad son los espíritus familiares. Ellos son los que aumentan la
familia, y llenan los graneros y aumentan las haciendas del hombre.
El hombre, que es un poco inferior a los ángeles, trabaja con los minerales que se encuentran
en la Región Química del Mundo Físico, compuesta de gases, líquidos y sólidos. El hombre es
a los minerales lo que los Seres Superiores a nosotros. Aquél está despertando gradualmente la
vida en los minerales, trabajándolos y convirtiéndolos en casas, puentes, ferrocarriles, etc.
En una encarnación futura de la Tierra, cuando esos minerales se hayan convertido en
análogos a los vegetales, el hombre aprenderá a trabajar con la vida y entonces se encontrará
en parecida situación respecto a aquellos como la que los ángeles ocupan respecto a nosotros.
De suerte que hay una progresión infinita, ayudando siempre los superiores a los inferiores
hasta que todos hayamos alcanzado la perfección.
Contestando la pregunta más específicamente, podemos decir que los Arcángeles trabajan con
las naciones y las razas de la Tierra, mientras que los Ángeles se relacionan particularmente
con las familias y con los individuos de la familia. El "Ángel Custodio", sin embargo, no es
exactamente una entidad perteneciente a una evolución superior, sino más bien la
personificación de nuestras obras buenas de las vidas pasadas, el que, aunque invisible, está
siempre con nosotros impulsándonos a obrar rectamente y a hacer más bien.


PREGUNTA Nro. 77
¿Tienen alas los Ángeles, como se muestra en las pinturas?

Respuesta: No; ninguno de ellos tiene las alas de pájaro que se ven en los cuadros, pero hay
algunos seres en el Mundo Espiritual que tienen apéndices semejantes a alas. Dichos
apéndices no tienen por objeto el poder volar o moverse en el espacio, sino que son corrientes
de fuerza que se exteriorizan y que pueden dirigirse en una u otra dirección en la misma forma
en que nosotros usamos nuestros brazos. Así que un Arcángel que está impulsando a los
ejércitos de dos naciones a la batalla puede enviar una corriente de fuerza espiritual en una
dirección, llenando a los soldados de un ejército de miedo, y enviar otra fuerza al ejército
enemigo para aumentar su valor, influenciando así la batalla de una manera insospechada por
los contendientes.


PREGUNTA Nro. 78
Los Rosacruces, ¿aceptan la Biblia como si fuera la Palabra de Dios desde la primera hasta la
última página?

Respuesta: Ciertamente que no, y mucho menos la estrecha interpretación de algunos que
creen que el libro que ahora tenemos es el único genuino que se haya dado a la humanidad. A
lo sumo, podría ser uno de los libros de Dios, porque hay otras muchas sagradas escrituras que
es necesario reconocer y que no deben en manera alguna estar bajo el fallo de unos cuantos
sabihondos que echan esos titulados apócrifos libros al canasto.
En primer término, debe recordarse que el Antiguo Testamento fue escrito en hebreo en
diversas épocas y por numerosos escritores, y esos escritos no fueron coleccionados antes de
Ezra. Ya en el año 280 A. C. se había abandonado el lenguaje hebreo, en lo que concierne a
esas escrituras, y la Septuagésima, o sea la traducción griega, fue la que se empleó
corrientemente. Esa era la única Biblia que existía cuando nació Cristo. Más tarde los
Masoretes coleccionaron algunos escritos hebreos. Esa era una secta que existió por el año 700
D. C. Y ese es el texto más exacto y mejor.
La traducción inglesa que más se usa actualmente es la versión del King James (Rey Jaime),
pero su majestad no estaba tan interesado en la exactitud de la traducción como en la paz, y en
la misma acta que autorizaba la traducción de la Biblia prohibía a los traductores que
tradujeran cualquier pasaje que pudiera perturbar las creencias existentes. Esto tenía por objeto
evitar cualquier disensión en su reino, y de los cuarenta y siete traductores sólo tres eran
eruditos hebreos y dos de esos murieron antes de que se tradujeran los Salmos. Se desecharon
también cierto número de libros como apócrifos, y además transformaron el significado
original de algunas palabras para que el texto se acomodara a las supersticiones de ese
entonces. Martín Lutero tradujo al alemán tomando el texto latino, el que a su vez había sido
traducido del griego, de suerte que los riesgos de haber cometido errores eran muy grandes.
Añádase a esto que en el antiguo hebreo se suprimían las vocales y no se separaban las
palabras, de manera que insertando vocales en diferente forma se obtenían palabras y
sentencias completamente diferentes. En vista de todo esto, hay que confesar
que es evidente que la oportunidad de obtener una versión exacta de lo que se escribió
originalmente es muy pequeña.
Además, los que escribieron la Biblia no quisieron escribir un "Libro de Dios" abierto a todo
el mundo, como puede verse en esta cita del Zohar: "Desgraciado de aquel que vea en la
Thorah (la ley, la Biblia) sólo simples recitados y palabras ordinarias, porque si en verdad sólo
contuviera eso, podríamos haber escrito una Thorah mucho más digna de admiración. Pero no
es así; cada palabra del Thorah contiene un significado elevado y un sublime misterio... Los
recitados del Thorah son los vestidos del Thorah... Desgraciado de aquel que tome los vestidos
del Thorah por el Thorah mismo... El simple, sólo ve los adornos y recitados del Thorah; no
sabe nada más; no ve lo que se oculta en esos vestidos; los instruidos no tienen en cuenta el
vestido, sino aquello que en los ropajes se oculta".
En otras palabras, no prestan atención a la letra, sino al espíritu. Y así como en un campo
sembrado de papas no hay sólo esos vegetales, sino también el suelo, la tierra que las oculta,
así también en la Biblia las perlas de la verdad oculta están escondidas en lo que a veces
parecen ser horribles vestiduras. El ocultista que se ha preparado para poseer esas perlas ha
recibido la clave y las ve nítidamente. Para los otros siguen permaneciendo ocultas hasta que
hayan trabajado para poseer esa clave. De manera que si bien la historia de los triunfos de los
hijos de Israel y los tratos de cierto Dios son parcialmente ciertos, existe allí un significado
espiritual muchísimo más importante que la historia material. Y aunque los evangelios
contienen en líneas generales la vida de un individuo llamado Jesús, son fórmulas iniciáticas
que muestran las experiencias que todos deben pasar al caminar por el sendero que va a la
verdad y a la vida.
Ese sendero lo habían vislumbrado los que escribieron la Biblia, quienes eran profetas y
videntes, pero sólo en la amplitud posible en su tiempo. Una era nueva necesitará una Biblia
nueva, una palabra nueva.


PREGUNTA Nro. 79
¿Qué dicen los Rosacruces sobre la creación del mundo en siete días?

Respuesta: Hay dos relatos de la creación en la Biblia. El primero empieza en el primer
versículo del primer capítulo y termina en el tercer versículo del segundo capítulo del Génesis.
El otro relato comienza en el cuarto versículo.
Esas dos historias de la creación aparentemente varían en diversos puntos. La primera dice que
en el principio la tierra estaba cubierta de agua; la segunda que estaba seca. La primera afirma
que el hombre fue creado en último término; la segunda versión indica que fue la primera
criatura, etc. Esas discrepancias parecen irreconciliables, y suministran al escéptico una gran
satisfacción cuando las examina con una caritativa piedad para los pobres tontos ignorantes
que creen en esos evidentes absurdos. Sin embargo, los dos relatos no son realmente
incongruentes, sino que son complementarios y están en armonía con los hechos científicos. El
primer relato trata de la génesis de la forma, el segundo capítulo de la evolución de la
conciencia. La forma humana tal como está constituida actualmente, es la obra maestra de la
evolución, construida sobre la base de todas las demás formas inferiores anteriores. La vida,
que es el hombre, el pensador, no tiene ni principio ni fin; es eterna como Dios mismo, y esa
vida estuvo aquí antes que todas las demás formas, según nos dice el segundo relato de la
creación.
Respecto al tiempo que se tardó en la creación de la forma, los Rosacruces ni enseñan ni creen
que la obra se realizara en siete días de veinticuatro horas, pero en nuestro esquema evolutivo
de manifestación son necesarias siete grandes transformaciones de la Tierra para facilitar la
plena evolución de la conciencia de sí y del poder anímico de los espíritus evolucionantes.
Tres períodos y medio de ésos han transcurrido ya y se han empleado para obtener los
vehículos; el resto se necesita para la evolución de la conciencia.
En el primer versículo de la Biblia se dice que en el principio la Tierra era oscura y no tenía
forma definida. Eso era en el Periodo de Saturno, cuando la nebulosa comenzaba a surgir de la
sustancia raíz del espacio.
El tercer versículo nos informa que Dios dijo: "Hágase la Luz", pasaje que ha merecido toda
suerte de burlas, y del que se ha dicho que demostraba la ignorancia de sus autores y que no
está en consonancia con los hechos científicos, porque "si el Sol y la Luna no fueron creados
hasta el cuarto día, ¿cómo pudo haber luz antes?" No nos referiremos al mundo tal como hoy
es, una masa sólida. Ese mundo, por supuesto, sería oscuro si no hubiera alguna luminaria
externa; pero cuando la Tierra estaba naciendo, de acuerdo con la teoría nebular, el estado de
calor oscuro debió existir primeramente, y a ese estado se le llama el Periodo de Saturno. Más
tarde la nebulosa se puso en ignición y se hizo luminosa; la luz estaba dentro y no dependía de
un Sol o Luna exterior. Este segundo estado de desarrollo de nuestro planeta se llama el
Periodo Solar.
Después se indica que Dios dijo: "que haya una expansión en las aguas, para que las aguas se
dividan de las aguas". La palabra que aquí se da como "expansión" se ha traducido
"firmamento" en la versión autorizada, pero empleamos el texto Masorético, que fue traducido
por traductores de saber y que no tenían edicto real ninguno como el que limitó a los
traductores del Rey Jaime. El empleo de la palabra "expansión" armoniza la Biblia con la
teoría nebular, porque cuando una nebulosa ígnea aparece en el espacio se produce humedad
por el contacto de esa masa ardiente con el espacio externo, que es frío. Esa humedad se
calienta y expande, convirtiéndose en vapor, el que surge hacia afuera; allí se enfría y se
condensa y gravita hacia la fuente del calor central. Así que la expansión de las aguas dividió
el agua del agua, quedándose la humedad densa cerca del centro y el vapor fuera. Ese estado
de consolidación de la Tierra se llama el Período Lunar.
El continuo hervir del agua que rodeaba al centro ardiente produjo finalmente una
incrustación, y entonces apareció la tierra seca. Se nos dice que "Dios llamó a la tierra seca la
Tierra".
Durante la primera parte del actual Período la Tierra era tan oscura como en el Período de
Saturno. Únicamente existían en ella las sustancias minerales. A ese estado se le llama la
Época Polar.
El ardiente Período Solar tiene su correspondencia en la Época Hiperbórea, que se describe en
los versículos 11-19, como el tiempo en el que se generaron las plantas y la Tierra se convirtió
en un planeta iluminado exteriormente por el Sol y la Luna. Esto terminó la obra que se dice
realizóse en el cuarto gran día del desarrollo de nuestra Tierra.
En la Época Lemurica tenemos la recapitulación de las condiciones del Período Lunar, un
corazón central ardiente y una neblina ígnea como atmósfera, así como la creación de los
animales inferiores, cosa que se describe en la Biblia como la obra del quinto día.
En la Época Atlante se formaron los vertebrados, mamíferos y el hombre, o sea la obra del
sexto día, y cuando el hombre se convirtió en un ser racional en la actual Época Aria, los
Dioses descansaron, dejando al hombre la tarea de salvarse mediante las dos leyes del
Renacimiento y la Causación.


PREGUNTA Nro. 80
La Biblia enseña la inmortalidad del alma categóricamente. La Filosofía Rosacruz la enseña
también, apelando a la razón. ¿No hay prueba alguna positiva de la inmortalidad?

Respuesta: El preguntante se equivoca cuando dice que la Biblia enseña la inmortalidad del
alma. No se menciona ni una vez siquiera en el Antiguo Testamento la palabra inmortalidad o
cielo, en el sentido de que pertenezcan al hombre. Allí se dice explícitamente que "Los cielos
son del Señor, pero que la Tierra se dio a los hijos de los hombres". Salmos 115-16. También
se dice explícitamente que "el alma que peque morirá". Si el alma fuera inmortal eso sería una
imposibilidad. En el Nuevo Testamento la palabra "inmortal" o
mortalidad" sólo se emplea seis veces, y entonces se la emplea para indicar algo que hay que
obtener o que es un atributo de Dios.
Sin embargo, en lo que al espíritu concierne, el caso es diferente, y aun cuando se trata de éste
no se emplea la palabra inmortal. La inmortalidad queda sobrentendida en la misma forma en
que la doctrina del renacimiento se sobrentiende en muchos pasajes, pero hasta la doctrina del
renacimiento mismo implica la inmortalidad del espíritu humano, y dicha doctrina se enseñó
una vez definitivamente, por lo menos, en San Mat. II: 47, cuando Cristo dice al Bautista:
"Este es Elías". En esa doctrina se sobrentendía la inmortalidad, porque si el espíritu de Elías
había renacido como Juan el Bautista, tenía que haber sobrevivido a la muerte de su cuerpo.
La inmortalidad era entonces una de las enseñanzas de los Misterios, y hasta hoy en día apenas
puede recibirla el hombre, salvo cuando ha entrado en el sendero de la iniciación y en él ve
por sí mismo la continuidad de la vida.
Contestando la pregunta puede decirse, sin embargo, que todo depende de lo que se entienda
por prueba positiva y de qué calificaciones tenga la persona que pide la prueba para juzgarla.
No se puede probar un problema de trigonometría a un niño, pero si se le da tiempo y crece,
aprendiendo los preliminares necesarios, podrá resolver fácilmente el problema.
Tampoco se puede probar la existencia del color y de la luz a un hombre que ha nacido ciego;
son hechos que no puede apreciar porque le falta la facultad requerida. Pero si una operación
le devuelve la vista, no habrá necesidad de que le probemos esos hechos; entonces
por sí mismo verá la verdad. Por parecidas razones nadie puede apreciar las pruebas de la
inmortalidad del espíritu hasta que por sí mismo se ha preparado para verlo; entonces le será
muy fácil obtener una prueba positiva de la inmortalidad del espíritu, de su existencia anterior
al nacimiento y de su persistencia después de la muerte, mientras no se haya calificado
convenientemente tendrá que satisfacerse con las inferencias razonables que pueden obtenerse
en muchas formas.


PREGUNTA Nro. 81
¿Hay alguna afirmación en la Biblia sobre el renacimiento?

Respuesta: Sí, si bien sólo se enseña directamente en un lugar, los sacerdotes judíos creían en
la teoría del renacimiento, o de lo contrario no habrían hecho preguntas a Juan el Bautista:
¿Eres tu Elías?, según se cuenta en el primer capítulo de San Juan en el versículo 21; y en el
evangelio de San Mateo están las palabras de Cristo refiriéndose a Juan el Bautista, que no son
nada equívocas: "Este es Elías". En otra ocasión, cuando estaban en el monte de la
transfiguración, el Cristo dijo: "Elías ha venido y le hicieron todo lo que quisieron", y se
cuenta que sus discípulos entendieron "que El hablaba de Juan", a quien había hecho degollar
Herodes.
En San Mateo, cap. XVI, 14, El preguntó a sus discípulos ¿quién creen que soy yo? y ellos
contestaron: algunos creen que eres Juan el Bautista, otros dicen que eres Elías, y otros que
eres Jeremías o uno de los profetas. Es digno de notarse que Cristo no los contradijo
absolutamente, porque El era un instructor, y si los discípulos hubieran tenido una idea errónea
sobre la doctrina del renacimiento indudablemente los habría corregido. Pero no lo hizo; antes
bien, lo enseñó directamente, según se ve en el pasaje citado.
Se mencionan también algunos casos en la Biblia, en los que una persona era elegida para
ejecutar determinada obra antes de su nacimiento. Un Ángel predijo la venida de Sansón y su
misión: derrotar a los filisteos. El Señor dijo al profeta Jeremías: "Antes de que salieras del
seno de tu madre y yo te santifiqué y te ordené profeta de las naciones A Juan y a Jesús se les
dio su misión antes de que nacieran. A una persona se la elige para hacer algo debido a su
preparación especial. La experiencia presupone práctica, y la práctica antes de nacer debe
haberse adquirido en alguna vida anterior. De manera que la doctrina del renacimiento se
sobrentendía en los casos mencionados.


PREGUNTA Nro. 82
De acuerdo con la Biblia sólo se dio alma al hombre. ¿Por qué decís, entonces, que los
animales tienen un espíritu colectivo?

Respuesta: En el primer capítulo del Génesis, versículo 20, se indica que Dios dijo: "que las
aguas produzcan abundantemente criaturas movientes que tengan vida". La palabra empleada
en hebreo es nephesh que significa aliento. Esa palabra se emplea también en el segundo
capítulo, versículo 7, donde se dice que "El Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra
y sopló en sus narices el aliento de vida (nephesh), y el hombre se convirtió en un "nephesh
chayim", una criatura respirante". No en un alma viviente, como se ha traducido. La
traducción del Rey Jaime ha sido modificada por personas que tenían un poco más de
consideración por la verdad que por las ideas preconcebidas; han consentido en poner la
palabra alma en el margen, como se verá si se lee alternativamente la palabra en el capítulo 1,
versículo 20, donde se habla de la creación de los animales, así que hasta en las Biblias de hoy
en día se admite que los animales tienen un alma.
Sin embargo, esa traducción no es correcta; nephesh significa aliento y no alma; la palabra
hebrea para alma es neshamah. Alma no es sinónimo de Espíritu, que se llama Ruach, así que
el Génesis no menciona el espíritu ni del hombre ni del animal, porque el espíritu no tiene
génesis: ES. Las formas animales y humanas que se sostienen por el aliento tuvieron principio
y a ellas es a lo que se refiere el Génesis. Esa idea está perfectamente de acuerdo con las
palabras de Salomón en Ecl. 3:19, donde dice (en lo que a los cuerpos de barro concierne),
que el hombre no es superior a la bestia, porque así como la una muere el otro muere; todos
tienen el mismo aliento (nephesh). Todos van a un lugar (es decir, al Mundo del Deseo).
Si el preguntante acepta solamente la palabra inglesa y la versión esa de la Biblia, como si el
libro hubiera sido escrito directamente en nuestro idioma, le parecería extraño que se le
preguntara: Si el hombre ha obtenido su alma según lo describe la Biblia, ¿cuándo recibió la
mujer la suya? ¿O es que ella no tiene alma?


PREGUNTA Nro. 83
¿Es cierto que Eva fue sacada de la costilla de Adán?

Respuesta: Entre los cuarenta y siete traductores de la Biblia del Rey Jaime solamente tres
comprendían el hebreo y dos de ellos murieron antes de que se tradujeran los Salmos.
Además, en hebreo, especialmente en el hebreo antiguo, no se ponían nunca las vocales, así
que la palabra tenía diversos significados según donde se pusieran esas vocales. En el caso de
la costilla de Adán, la palabra "costilla", leída en una forma da tsad, que realmente significa
costilla, pero leída en otra forma da tsela, que significa costado, lado. Las enseñanzas
ocultistas referentes al desarrollo de la Tierra y del hombre indican que hubo un tiempo
cuando el hombre era semejante a Dios o Elohim que lo creó. Era macho-hembra,
hermafrodita, capaz de generar otro ser de sí mismo. Más tarde se hizo necesario para su
futuro desarrollo que tuviera un cerebro. Antes exteriorizaba la doble fuerza creadora, positiva
y negativa, pero después se retuvo la mitad de esa fuerza para construir el cerebro, la laringe
y el sistema nervioso, como órganos del pensamiento, formando así un conmutador desde el
cual pudiera el espíritu manipular su organismo y expresarse vocalmente. Algunos espíritus
retienen la fuerza creadora positiva y exteriorizan sólo la negativa, o fuerza femenina,
mientras que otros retienen la fuerza femenina o negativa y exteriorizan la positiva. De suerte
que puede decirse que Dios sacó un lado de aquel ser, pero no la costilla. El admitir esa
versión no sólo dilucida este punto, sino que tiene la virtud de explicar otros hechos
inexplicables.


PREGUNTA Nro. 84
Si Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza, y, por lo tanto, perfecto, ¿por qué fueron
necesarias las diferentes épocas anteriores a la caída de Adán y Eva?

Respuesta: El preguntante tiene un malentendido. La Biblia dice que Dios vio su obra y que
ésta era buena, pero no perfecta. Si hubiera sido perfecta no hubiera tenido nada más que
hacer, y la evolución hubiera sido superflua. La raza humana no se hizo definidamente
humana hasta el final de la Época Lemúrica, cuando el espíritu comenzó a entrar en su cuerpo.
La humanidad de aquel tiempo, Adán y Eva, era muy diferente de la humanidad actual. Era
también producto de la evolución, porque no hay creaciones instantáneas. Esos seres habían
progresado a través de estados análogos al vegetal y al animal, viniendo desde el mineral de
donde habían partido, y no eran sólo una pareja, como creen la mayoría de los religiosos
ortodoxos, sino una humanidad masculina y femenina en el tiempo que menciona la Biblia. Se
dice que los creó macho y hembra; además no era la primera vez que el hombre estaba en la
Tierra, o que ésta estuvo poblada por vez primera, como puede verse en el Génesis 1:28,
donde se les ordenó ir y repoblar (re-llenar) la tierra, demostrando que ésta ya había sido
residencia de otros seres antes del advenimiento de los que llama Adán y Eva. Josefo dice que
Adán significa tierra roja y el Admah hebreo del que se deriva Adán significa "tierra firme",
lo que describe muy bien ese estado. Adm (según dice el texto hebreo) no vino a la Tierra
hasta que ésta se solidificó y se hizo firme, si bien vino antes de que la tierra se hubiera
enfriado tanto como ahora, así que la tierra era realmente roja y se encontraba en estado ígneo
en ese tiempo. El había estado aquí antes. Durante las épocas anteriores a la Lemurica, los
espíritus flotaban sobre la tierra en ignición y ayudaron a formarla y modelarla como ahora
está. Los espíritus humanos estaban entonces aprendiendo lecciones que no hay para qué tratar
aquí. Estábamos inconscientes, pero hicimos el trabajo, así como ahora los órganos digestivos
realizan las operaciones químicas necesarias para la digestión y asimilación de los alimentos,
aunque no tengamos conciencia de ese proceso. Sin embargo, es evidente que así como los
trabajos de los niños en la escuela primaria y en la superior son la base indispensable de las
lecciones de la universidad y de la facultad, así también las primeras épocas fueron las piedras
fundamentales del estado actual. Eran tan necesarias como el aprender el alfabeto antes de que
podamos leer.


PREGUNTA Nro. 85
¿Cuál fue el pecado o la caída del Edén?

Respuesta: Cuando la Tierra surgió del Caos se encontraba primeramente en el estado
tenebroso y rojo conocido como Época Polar. Allí desarrolló primero la humanidad un cuerpo
denso, pero no igual absolutamente al actual, por supuesto. Cuando el estado de la tierra se
hizo ignescente, como en la Época Hiperbórea, se agregó el cuerpo vital y el hombre era
entonces análogo al vegetal, es decir, que tenía los mismos vehículos que tienen hoy los
vegetales y también una conciencia semejante, o más bien inconsciencia parecida a la del
sueño sin ensueños, cuando los cuerpos denso y vital quedan sobré el lecho.
En ese tiempo, en la Época Hiperbórea, el cuerpo del hombre era un enorme saco gaseoso
flotando sobre la tierra ignescente, y arrojaba de sí esporos parecidos a los de los vegetales,
que crecían y eran aprovechados por otras entidades. En ese entonces el hombre era bisexual,
hermafrodita.
En la Época Lemúrica, cuando la tierra se había enfriado un tanto y comenzaron a salir islas
sólidas entre los mares en ebullición, el cuerpo del hombre se solidificó proporcionalmente,
teniendo entonces un cuerpo mas semejante al que tiene hoy. Era como un mono, con corto
tronco y enormes brazos y piernas, proyectándose los talones hacia atrás y no teniendo casi
cabeza; por lo menos la parte superior de ésta faltaba por completo. El hombre vivía en una
atmósfera de vapor que los ocultistas llaman neblina de fuego, y no tenía pulmones, sino que
respiraba por medio de tubos. Tenía una suerte de vejiga interiormente, la que al llenarla de
aire caliente le permitía saltar sobre los enormes abismos y hendiduras que se producían
cuando las erupciones volcánicas destruían la tierra sobre la que vivía. En la parte posterior de
la cabeza tenía un órgano que ahora se ha retirado al interior de la misma, al que llaman los
anatómicos la glándula pineal o tercer ojo, si bien nunca fue un ojo, sino un órgano local de
sensación. El cuerpo carecía entonces del tacto o sensación, pero cuando el hombre se
acercaba demasiado a un cráter volcánico dicho órgano registraba el calor y evitaba que su
cuerpo fuera destruido.
Cuando el cuerpo se había solidificado tanto que era ya imposible propagarse por esporos, se
hizo necesario desarrollar un órgano del pensamiento, un cerebro. La fuerza creadora que
ahora empleamos para construir ferrocarriles, vapores, etc., en el mundo externo, se empleaba
entonces internamente en la construcción de órganos. Como todas las demás fuerzas, ésa es
positivo negativa. Un polo fue dirigido hacia arriba para la formación del cerebro, dejando al
otro disponible para la creación de otro cuerpo. De esta manera el hombre dejó de ser una
unidad creadora completa. Cada ser humano poseía la mitad de la fuerza creadora, y entonces
tuvieron que buscar su complemento fuera.
Pero en ese tiempo ”sus ojos no se habían abierto aún" y los seres humanos de esa edad
estaban inconscientes unos de otros en el Mundo Físico, si bien estaban muy conscientes y
despiertos en el Mundo Espiritual. Por consiguiente, bajo la dirección de los Ángeles, que
estaban especialmente preparados para ayudarlos en lo que con cierne a la propagación, se los
juntaba en ciertas épocas del año, cuando las fuerzas planetarias eran propicias, en grandes
templos donde se efectuaba el acto creador como un sacrificio religioso. Y cuando este Adán
primario se puso en íntimo contacto sexual con la mujer, el espíritu atravesaba por un
momento el velo de la carne y "Adán conoció a su mujer"; la sintió físicamente. Esto es lo que
relata la Biblia empleando esa casta expresión en todas sus hojas, porque se nos dice que
"Elkanah conoció a su esposa Hannah y ella engendró a Samuel". Hasta en el Nuevo
Testamento, cuando el ángel anuncia a María que será la madre del Salvador, ella contesta:
¿cómo puede ser eso posible si yo no conozco a ningún hombre?
El pecado es la acción contraria a la ley, y mientras la humanidad se propagó bajo la dirección
de los ángeles, quienes comprendían las líneas cósmicas de fuerza, el parto fue sin dolor, como
lo es aún hoy entre los animales salvajes, los que se propagan sólo en determinada época del
año y bajo la dirección del espíritu colectivo. Pero cuando el hombre, obrando según el
consejo de ciertos espíritus que se encuentran a mitad del camino entre la humanidad y los
ángeles, comenzó a procrear en cualquier época del año, sin tener en cuenta las líneas de
fuerza cósmicas, ese pecado, o el "comer del árbol del conocimiento", produjo el parto
doloroso que el Ángel había predicho a Eva. No la maldijo, sino que simplemente se limitó a
indicar el resultado del uso ignorante de la función creadora.


PREGUNTA Nro. 86
El Árbol de la Vida, del que se habla en la Biblia ¿es lo mismo que la piedra filosofal de los
alquimistas?

Respuesta: Sí y no. Para comprender el asunto es necesario retroceder en la historia de la
humanidad. Hubo un tiempo en que esta era bisexual y podía generar cuerpos sin ayuda de
otro. Pero cuando se hizo necesario formar el cerebro para que el espíritu pudiera crear
mediante el pensamiento así como en el Mundo Físico, la mitad de dicha fuerza sexual se
retuvo para construir el Órgano del pensamiento. Entonces se hizo necesario para cada ser
humano buscara la cooperación de otro que expresara el polo contrario de la fuerza sexual que
él tenía disponible para propósitos sexuales. No teniendo cerebro, y como sus ojos no se
habían abierto, estaban, por supuesto, inconscientes en el Mundo Físico y no podían guiarse a
sí mismos. Por consiguiente, los ángeles los juntaban en ciertas épocas del año cuando las
fuerzas planetarias eran propicias a la realización del acto generador como un sacrificio
religioso, en el cual daban parte de sus cuerpos para generar un vehículo para otro espíritu. En
ese estrecho contacto el espíritu atravesaba un instante el velo de la carne y Adán conoció a su
esposa. Más tarde, cuando la conciencia de la humanidad se había concentrado un poco más
en el Mundo Físico y cuando algunos de entre ellos comenzaron a percibir los cuerpos de los
que estamos tan conscientes ahora, esos precursores comenzaron a predicar el evangelio del
cuerpo, diciendo a los demás que poseían un cuerpo físico, pues la mayoría estaba
inconsciente de ese instrumento, así como nosotros estamos ahora inconscientes del estómago
cuando gozamos de buena salud.
Se notó también que esos cuerpos morían, y entonces los precursores se preocuparon de cómo
ese cuerpo podía ser reemplazado. La solución a este problema se la dieron cierta clase de
espíritus rezagados de la evolución de los ángeles, que eran unos semidioses, por así decirlo.
Esos espíritus luciferes o dadores de luz iluminaron a la humanidad naciente respecto a sus
poderes de generar cuerpos en cualquier tiempo. Pero esos cuerpos no eran perfectos entonces,
tampoco lo son actualmente y por supuesto, la generación sin tener en cuenta las condiciones
planetarias han producido hasta cuerpos inferiores a los que habrían sido generados en caso
contrario, además de los dolores de parto que el ángel profetizara.
Desde entonces la función procreadora se ha ejercido sin restricción por la ignorante raza
humana. Pero mediante la muerte, los ángeles enseñan a la humanidad, entre la muerte y el
nuevo nacimiento, cómo construir cuerpos de creciente y gradual perfección. Si el hombre
hubiera aprendido en ese lejanísimo pasado cómo renovar su cuerpo vital, ya que se le enseñó
a crear cuerpos densos a voluntad, la muerte hubiera sido una imposibilidad y el hombre se
hubiera hecho inmortal como los dioses. Pero entonces también habría inmortalizado sus
imperfecciones y convertido el progreso en una imposibilidad. A esta renovación del cuerpo
vital se refiere la Biblia cuando habla del Árbol de la Vida. Cuando el hombre se iluminó
respecto de la generación era todavía un ser espiritual cuyos ojos no estaban cegados aun por
el mundo material, Y podía haber aprendido el secreto de vitalizar su cuerpo a voluntad,
frustrando así su evolución. Vemos, pues, que la muerte, cuando viene naturalmente, no es una
maldición, sino nuestro mejor y más grande amigo, porque nos libra de un instrumento en el
cual ya no podemos aprender nada; nos saca de un ambiente que ya hemos aprovechado, para
que podamos aprender a construir un cuerpo mejor en un ambiente mejor, en el que podremos
progresar más hacia la meta de la perfección.
En este peregrinaje llegará al fin un tiempo en el que el hombre estará preparado para, poseer
los poderes de la vida. Su cuerpo se purificará y le servirá durante mucho más tiempo que
ahora. Entonces empezará a buscar la piedra filosofal, el elixir de vida, o el nombre que le dé.
Los alquimistas trataban de obtener ese vehículo puro y santo, pero no mediante procesos
químicos hechos en sus laboratorios, según supone. la muchedumbre ignorante. La
nomenclatura que dio color a esa idea era necesaria, porque vivían en una edad en la que una
iglesia dominante y apóstata los hubiera llevado a la muerte si esa verdad se hubiera conocido.
Cuando hablaban de trasmutar los bajos metales en oro decían la verdad, no sólo desde el
punto de vista material, sino también del espiritual, porque el oro ha sido siempre el símbolo
del espíritu y esos alquimistas trataban de purificar sus cuerpos, que eran de naturaleza
inferior, para convertirlos en superiores o espiritualizarlos.
En todas partes la transparencia se ha empleado para designar el poder de la pureza. En el
Antiguo Testamento se habla del templo de Salmón, que se "construyó sin resonar de
martillos". El más hermoso ornamento era el mar fundido. Hiram Abiff, el constructor, como
ultima realización consiguió trasmutar todos los metales de la tierra haciéndolos tan
transparentes como el cristal. En el Nuevo Testamento se habla de una hermosa ciudad que
tenía un mar de cristal. En el Oriente el Iniciado trata de convertirse en un alma diamantina,
pura y transparente. En el Occidente la Piedra Filosofal es el símbolo del alma purificada,
extraída de cuerpos que se han trasmutado y espiritualizado. El alma que peque morirá, pero el
alma pura se inmortalizará mediante el elixir de vida, el Árbol de la Vida, convirtiéndose en un
cuerpo vital que durará milenios como vehículos del espíritu.


PREGUNTA Nro. 87
El Señor apreciaba los sacrificios u ofrendas sangrientas de Abel, pero no las dulces y limpias
ofrendas de Caín. ¿Por qué?

Respuesta: El preguntante padece un malentendido. La ofrenda de Abel no era sangrienta. En
ninguna parte se dice que Abel matara animales. La leyenda de los francmasones ocultos que
daremos en parte, cuenta esta historia:
En un tiempo Elohim creó a Eva, se unió a ella y nació Caín; pero él la abandonó antes de que
naciera Caín, así que Caín fue "el hijo de la viuda". Entonces el Elohim Jehová creó a Adán,
quien se unió a Eva, y nació Abel. A su tiempo Caín y Abel llevaron sus ofrendas a Jehová.
Abel llevó de los rebaños creados por Dios, mientras que Caín llevó la obra de sus propias
manos, los granos. Y Jehová recibió la ofrenda que Abel ya había encontrado al alcance de su
mano, hecha por la Naturaleza, y despreció el sacrificio fruto de la habilidad creadora de Caín.
Entonces Caín mató a Abel y fue maldecido. Adán se unió nuevamente a Eva y nació Set.
De Caín y Set descendieron dos clases de seres humanos. Los descendientes de Caín fueron
Tubal-Caín e Hiram Abiff, astutos maestros constructores, que sabían cómo modelar cosas con
sus manos, teniendo dentro de si mismos el divino poder de creación, el poder de hacer crecer
dos hierbas donde no había más que una, y de ellos vinieron todos los que trabajan con sus
manos y tratan de conquistar la tierra y sus recursos.
De Set descendieron los reyes y los sacerdotes que recibían su sabiduría ya hecha de los
Dioses, y que tomaban las cosas tal como las encontraban. Entre ellos estaba Salomón, el más
sabio de los hombres, quien no había hecho por sí mismo su sabiduría, sino que la había
recibido como un don de Dios. Esas dos clases se encuentran todavía sobre la tierra y están
batallando por la supremacía. Los unos son los poderes temporales progresivos, los otros la
fuerza sacerdotal conservadora.
La razón por qué Jehová aceptó la ofrenda de Abel fue porque éste había tomado las cosas tal
como habían sido creadas, era un hijo del hombre que no aspiraba a la creación divina. Pero
Caín era de naturaleza divina; tenía en sí mismo el instinto creador, y esto no era del agrado
de su Dios.


PREGUNTA Nro. 88
¿Cuál es el significado esotérico del Arca de la Alianza?

Respuesta: En los primeros capítulos de la Biblia se habla de la Caída, cuando el hombre se
hizo cargo de la fuerza creadora y la empleó ignorantemente, pecando así contra las leyes de la
Naturaleza. La propagación es una facultad del cuerpo vital, que es la sombra del espíritu de
vida, el segundo aspecto del triple espíritu del hombre.
Se dice que se pusieron a los Querubines de guardia, con espadas de fuego, con objeto de
impedir que el hombre volviera a entrar en el Paraíso y comiera del Árbol de la Vida,
haciéndose así inmortal, pues los Querubines son la gran jerarquía creadora que tenía la tierra
a su cargo durante el Período Solar, cuando germinó el cuerpo vital y despertó el espíritu de
vida.
Entonces comenzó el largo peregrinaje a través del desierto de la materia, y el arca de la
alianza era el símbolo del hombre en ese aspecto migratorio de su existencia. Durante el
peregrinaje por el desierto, las varas que servían para llevar el arca quedaban siempre en su
lugar, mostrando así que no había lugar de reposo; pero cuando llegaron al templo construido
sin resonar de martillos, el Templo de Salomón, terminó su peregrinaje, y entonces se sacaron
dichas varas.
Como símbolo del hombre el arca contenía el Libro de la Ley, dado para enseñar al hombre a
obrar bien. Allí estaba la rama de Aarón, la varilla del poder, que simboliza la fuerza espiritual
latente en todos los hombres. Esa varilla era como la lanza de Parsifal, instrumento dañino en
manos de Klingsor, el mago negro, y lo mismo en manos del soldado romano; pero Parsifal,
puro y espiritual, la empleó para curar la herida de Amfortas. La vara de Aarón había sido
empleada entre los egipcios para causar plagas y tristezas, y entonces fue escondida en el arca,
simbolizando el hecho de que el hombre poseyó en un tiempo el poder espiritual y lo empleó
mal, y por esto actualmente está oculto dentro de él.
Allí estaba la vasija de maná. Este no era un alimento para el cuerpo, como se explica
materialísticamente. La palabra maná es casi universal. En sánscrito tenemos manas, el
pensador. En alemán, inglés, escandinavo y en otros muchos idiomas, tenemos la misma
palabra man para designar al pensador. El colocar la vasija de maná dentro del arca
conmemora el tiempo cuando el Ego entró en la forma que había construido y se convirtió en
un espíritu interno individual.
Esa fue la caída en las condiciones materiales que requería la generación de cuerpos densos.
Cuando el hombre se arrogó el poder de generar en cualquier tiempo fue desterrado de la
Región Eterica, para impedir que poseyera el secreto de vitalizar los cuerpos imperfectos que
había generado, haciendo así imposible la evolución
Indicamos en la primera parte de nuestra contestación que los Querubines eran los autores de
nuestros poderes vitales, así que ellos tienen que custodiarlos hasta que el hombre se haya
calificado para conocerlos. Por consiguiente se dice que se colocaron en el Jardín del Edén con
una espada de fuego, y es muy significativo que sobre las puertas del Templo de Salomón
estaban también los Querubines, pero no tenían ya más la espada de fuego, sino una flor
abierta. La flor es el órgano generador de la planta, la que realiza el acto generador en una
forma purísima y desapasionada, y cuando el hombre haya aprendido a ser puro y
desapasionado, de manera que toda forma sea concebida inmaculadamente, podrá entrar en el
Templo de Salomón, y podrá quedarse allí, puesto que eso significa el haber sacado las varas
del arca, según se dice proféticamente en la Revelación, donde dice el espíritu: "A todo aquel
que triunfe lo convertiré en un pilar de la Casa de mi Dios y de allí no saldrá más".


PREGUNTA Nro. 89
¿Tienen algún significado oculto las diversas fiestas cristianas del año?

Respuesta: Sí, las fiestas del año tienen el más profundo significado oculto. Desde el punto de
vista material los planetas no son más que masas de materia que marchan por sus órbitas
siguiendo las tituladas leyes ciegas, pero para el ocultista son Grandes Espíritus que se
mueven en el espacio, así como nosotros nos movemos en el mundo.
Cuando vemos gesticular a alguien atribuimos siempre algún significado a sus gestos. Si
sacude su cabeza sabemos que está negándose a alguna proposición; si la mueve de arriba para
abajo, deducimos que conviene en ello. Si levanta la mano con la palma hacia si sabemos que
está llamando a alguien, pero si dirige las palmas hacia afuera comprendemos que nos dice
que nos detengamos. Cuando se trata del universo, generalmente no atribuimos el menor
significado a la posición alterada de los planetas, pero el ocultista sabe el profundo significado
que tienen los diversos fenómenos celestes. Corresponden a los gestos del hombre.
Krishna significa ungido, y todos los que tenían que realizar misiones especiales eran ungidos
en los tiempos antiguos. Cuando en el invierno el Sol está bajo el Ecuador en el nadir de su
trayectoria, los impulsos espirituales son intensísimos en el mundo. Pero para nuestro
bienestar material es necesario, sin embargo, que el Sol vuelva de nuevo al hemisferio norte, y
por eso decimos cuando el Sol comienza su jornada hacia el Norte que es Navidad (Christmas)
el nacimiento del Salvador, ungido para salvarnos del hambre y del frío que se producirían si
se quedara siempre en el nadir.
Conforme el Sol va hacia el ecuador, pasa por el signo Acuario, el aguador, y entonces vienen
las lluvias que inundan la tierra, simbolizando el bautismo del Salvador. Después viene el
pasaje del Sol por el signo Piscis, los peces, en el mes de marzo. Las existencias del año
anterior ya se han consumido y el alimento del hombre escasea, y de ahí el largo ayuno de la
Cuaresma, y el comer pescado entonces es el símbolo de esa fase de la jornada solar. Después
viene la Pascua (Passover) cuando el Sol pasa el Ecuador (when the Sun passed over the
equator). Entonces es el tiempo de la Pascua de Resurrección (Easter) cuando el Sol está en el
modo oriental (eastern), y el cruce del ecuador está simbolizado por la crusificación o
crucifixión del Salvador; el Sol pasa entonces el signo de Aries, el Carnero y se convierte en el
Cordero de Dios, dado para la salvación del mundo, en el tiempo en que las plantas comienzan
a brotar. Con objeto de que el Sacrificio beneficie al hombre el Sol tiene que ascender a los
cielos, donde sus rayos tendrán el poder de madurar los granos y las uvas, y de ahí tenemos la
fiesta de la Ascensión del Salvador al trono de su Padre, que es el Solsticio de verano de Junio.
Allí se queda el Sol tres días, y cuando el dicho “de allí volveré” tiene lugar empieza el Sol su
jornada hacia el nodo occidental. Cuando entra en el signo Virgo, la Virgen, tenemos la fiesta
de la Asunción, y más tarde, cuando deja el signo Virgo, la natividad de la virgen, que parece
haber nacido del Sol.
La fiesta judía de los Tabernáculos se efectuaba cuando el Sol cruzaba el ecuador en dirección
a los meses invernales, y esta fiesta era acompañada siempre por la de los cereales y la
recolección de las uvas, que eran los presentes que el Dios solar daba a sus adoradores.
Así que todas las fiestas del año están relacionadas con los movimientos de los astros en el
espacio.


PREGUNTA Nro. 90
Habéis dicho que Cristo se encarnó sólo una vez, en Jesús; ¿no se había encarnado antes en
Gautama, Buda y en Krishna?

Respuesta: No. Jesús mismo era un espíritu que pertenecía a nuestra evolución humana, y lo
mismo Buda. El autor no tiene información respecto a Krishna, pero está inclinado a creer que
era también un espíritu que pertenecía a nuestra raza humana, porque los relatos hindúes
concernientes al mismo hablan de cómo entró en los cielos y de lo que tuvo lugar allí. El
espíritu de Cristo, que entró en el cuerpo de Jesús cuando Jesús lo abandonó, era un rayo del
Cristo cósmico. Podemos seguir a Jesús a través de sus vidas anteriores y podemos ver su
crecimiento hasta nuestros días. El espíritu de Cristo, por el contrario, no puede encontrarse
entre los espíritus humanos absolutamente.
Podemos decir que antes de la venida de Cristo éste trabajó sobre la Tierra desde afuera,
similarmente a como el espíritu colectivo obra sobre los animales desde el exterior, guiándolos
y ayudándolos hasta que se han individualizado suficientemente como para permitir la entrada
de un espíritu individual. En la Tierra no había espíritu interno antes de la venida de Cristo,
pero cuando se consumó el sacrificio del Gólgota y el Espíritu de Cristo se libertó del cuerpo
de Jesús entró en la Tierra convirtiéndose en el Espíritu Terrestre interno, del que dice San
Pablo que está ansiando y trabajando por el día de la liberación, porque, contrariamente a la
opinión aceptada, el sacrificio del Gólgota no terminó con la muerte del cuerpo de Jesús; en
realidad puede decirse que eso sólo fue el principio; el sacrificio continuará hasta que hayamos
desarrollado el altruismo y el amor, los que liberarán al Espíritu Terrestre de las abrumadoras
condiciones de la existencia material, cuando la necesidad de guiarnos haya terminado.


PREGUNTA Nro. 91
Se dice que Dios amaba tanto al mundo que dio a su único Hijo y que cualquiera que en El
creyera no moriría, sino que tendrá vida eterna". ¿cómo se puede reconciliar esa idea con las
palabras de Cristo: Vine, no a traer paz, sino una espada?

Res puesta: Se dice que la "ley y los profetas fueron hasta la venida de Cristo" y hay cuatro
grados mediante los cuales el hombre se eleva hasta Dios. Al principio, cuando despierta a la
conciencia del Mundo Físico y está en estado salvaje, se encuentra rodeado por otros hombres,
los que debido a las circunstancias, se ven obligados a luchar por la vida, entre los cuales el
poder es un derecho; entonces aprende a confiar en su propia fuerza para salvarse de las
asechanzas de los animales y de los demás hombres. Pero percibe en torno suyo los poderes de
la Naturaleza, y los teme, porque sabe que pueden matarlo y que es impotente para luchar con
ellos. Entonces empieza a adorarlos, tratando de propiciarse a Dios: a quien teme, por medio
de sacrificios sangrientos.
Después comienza a considerar a Dios como el dador de todas las cosas, quien lo
recompensará aquí y ahora si obedece su ley, y lo castigará instantáneamente si la desobedece.
Será un poderoso aliado contra sus enemigos, pero puede ser también un enemigo poderoso, y
por consiguiente le teme también. Y así lo adora y le sacrifica anímales por miedo y avaricia.
Más tarde llega al estado en el que se le enseña a adorar a un Dios de amor y a sacrificarse
por el mismo diariamente, toda su vida, pues se le recompensará en un estado futuro en el que
debe tener fe, y cuyo estado no se lo describen claramente.
Finalmente, el hombre llega al estado en el que reconoce su propia divinidad y hará el bien
porque es bueno, sin esperar ni recompensa ni castigo.
Los judíos habían alcanzado el segundo de esos estados y estaban bajo la ley. La religión
cristiana se va elevando por el tercer estado, si bien no se ha librado del todo del segundo.
Todos nosotros estamos aún bajo leyes hechas por Dios y por el hombre para subyugar
nuestros cuerpos de deseos por el miedo, pero para desarrollarnos espiritualmente desde ahora
debemos sensibilizar nuestro cuerpo vital, que es sólo dirigible por el amor, no reconociendo
absolutamente la ley que gobierna la naturaleza emocional.
Con objeto de preparar ese estado futuro, los sacerdotes, quienes estaban más desarrollados
que la gente ordinaria, se mantuvieron separados y aparte. Sabemos que en el Oriente sólo
cierta casta, los brahmanes, podían entrar en los templos y realizar los servicios religiosos.
Entre los judíos sólo los levitas podían aproximarse al santuario, y en otras naciones sucedía lo
mismo. Los sacerdotes eran siempre una clase distinta, que no podían casarse con el resto del
pueblo. Estaban separados y aparte en todo respecto.
Eso era debido a que los guías de la humanidad podían usar solamente la excitación cuando
existía cierta lasitud entre el cuerpo vital y el denso. Así que eligieron a esos sacerdotes y los
agrupaban en los templos, regulando toda su vida, su sexualidad, etc., en toda su extensión.
Pero cuando Cristo se liberó del cuerpo de Jesús y difundió Su Ser por todo el mundo, el velo
se rompió, simbolizando el hecho de que la necesidad de condiciones especiales había cesado
de existir. Desde ese entonces el éter ha estado cambiando la tierra. Una creciente intensidad
vibratoria permite la expresión de las cualidades altruistas. El comienzo de esa enorme
vibración fue lo que produjo la oscuridad que siguió a la crucifixión. No era oscuridad en
manera alguna, sino una luz intensa que cegó al pueblo hasta que las vibraciones fueron
disminuyendo por la inmersión en el cuerpo denso, físico de la Tierra. Pocas horas después el
radiante Espíritu Cristo había entrado en la Tierra suficientemente como para restablecer las
condiciones normales. Pero gradualmente ese poder interno va elevándose, y las vibraciones
etéricas están acelerándose, aumentando el altruismo y el crecimiento espiritual. Así que las
condiciones actuales son tales que no hay necesidad alguna de una clase especial privilegiada,
pero todos y cada uno deben aspirar a entrar en el sendero de la iniciación.
Sin embargo, las antiguas condiciones mueren con dificultad; bajo el régimen de Jehová, el
Espíritu de la Luna, la humanidad se separó en naciones, y con objeto de que él pudiera
guiarlas se hizo necesario que algunas veces empleara una nación para castigar a otra, pues la
humanidad no era entonces dirigible por el amor sólo obedecía al látigo del miedo. Antes de
que la Gran Fraternidad Universal de Amor pueda formarse, será necesario deshacer esas
naciones, pues si tenemos varios montones de ladrillos y queremos construir un gran edificio
es necesario primero que separemos esos montones en ladrillos individuales, aprovechándolos
así para formar el gran edificio. Por lo tanto, Cristo dijo: "yo no vengo a traer la paz, sino una
espada".
Debemos sobrepasar el patriotismo y aprender a decir con esa gran alma, Tomás Paine: "El
mundo es mi patria y hacer el bien mi religión". Hasta ese entonces habrá guerras, y cuantas
más mejor, porque entonces veremos más pronto su horror, lo que nos obligará a hacer la paz.
En la Santa Noche, cuando nació Cristo, los ángeles cantaron una canción: "Paz en la Tierra y
buena voluntad a los hombres". Más tarde el niño creció y dijo: "Yo no vengo a traer paz, sino
una espada", y la religión cristiana ha sido la más sangrienta de todas las religiones humanas.
Ha llevado la desolación y el dolor a todas partes donde ha ido; pero, aparte de todo eso,
llegará un tiempo en el que la canción de los Ángeles se convertirá en una realidad y entonces
se vivirán las palabras de Cristo sobre el amor al prójimo. Cuando la espada haya hecho su
obra se transformará en un arado, y entonces ya no habrá más guerras, porque tampoco habrá
más naciones.


PREGUNTA Nro. 92
¿Qué significa salvación y condenación eterna?

Respuesta: Las religiones ortodoxas afirman que los que han obrado bien en esta vida se
salvan; es decir, que irán a un cielo nada definidamente descrito, y que los que no obtengan
esa salvación se irán a un infierno, también poco conocido, salvo que es un lugar de
tormentos. Los buenos y los malos se quedarán en sus respectivos lugares una vez que hayan
sido juzgados; no hay redención alguna para las almas perdidas y ningún peligro de caer para
los salvados.
Tal interpretación es completamente errónea, si se toma como autoridad el diccionario griego,
porque es evidente que todo el significado depende de la palabra "Everlasting" (eterno). Esa
palabra es "aionian", y el diccionario dice que significa "una edad, un periodo indefinido, una
vida", etc. Cuál es el verdadero significado de ese pasaje es lo que debemos preguntarnos, y
con objeto de encontrarlo es necesario que tengamos una visión amplia de la vida.
Al principiar la manifestación, Dios, la gran Llama, diferencia dentro de sí mismo (no de sí
mismo) un gran numero de llamas germinales o chispas, porque es un hecho que en El
vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. Nada puede existir fuera de Dios. Así que Dios,
dentro de si mismo, diferencia esas innumerables almas. Cada una de ellas es potencialmente
divina, cada una de ellas contiene todos los poderes, así como la semilla encierra la planta,
pero así como la simiente debe ser sembrada para que produzca la planta, es también necesario
que esas chispas divinas se sumerjan en vehículos materiales para que aprendan lecciones que
sólo pueden dominarse en una vida separada como la que existe en el mundo.
El mundo debe ser considerado como una escuela de entrenamiento para los espíritus
evolucionantes. Algunos de ellos entraron primero y se aplicaron diligentemente a la tarea que
estaba ante ellos, y por consiguiente, progresaron rápidamente. Otros comenzaron más tarde y
están rezagados. Ocupan, por lo tanto, un puesto a retaguardia en la raza; pero todos ellos
alcanzarán últimamente la meta de la perfección. A consecuencia de lo antedicho hay varias
clases de esos espíritus, y antes de que una clase de esos espíritus pueda subir a un grado
superior de la evolución es necesario que hayan adquirido cierto tipo de proficiencia. Entonces
están salvados de una condición inferior en la que ya se han desarrollado. Una vez que ese
grado de eficiencia ha sido ya adquirido entran en otra raza, en otra época. Pero entre el gran
número hay siempre rezagados, y a esos se les condena a quedarse en la clase en que estaban
hasta que hayan llegado al grado de crecimiento requerido para su ulterior adelanto. Este plan
es semejante al método bajo el cual se asciende a los niños de la escuela al grado superior, en
los exámenes anuales, si han alcanzado cierto grado de conocimiento; si no, se les condena a
quedarse atrás, pero no para siempre, sino solamente hasta que otro examen anual pruebe que
ya se han calificado para pasar adelante.
Lo que acabamos de decir no es estirar el significado de la palabra ainoian . Se ha empleado en
otros pasajes de la Biblia en tal forma que nos exime de toda argumentación. Por ejemplo, en
la carta de San Pablo a Filemón, le devuelve al esclavo Onésimo con estas palabras. "Quizás
era bueno que lo perdieras por algún tiempo para que volviera a ti para siempre". La palabra
"para siempre" (forever) es la misma palabra "aionian" que se tradujo eternamente
(everlasting) en relación con la condenación y la salvación, y se verá claramente que en este
caso sólo significa una vida, porque ni Pablo ni Filemón, como tales, iban a vivir siempre.


PREGUNTA Nro. 93
¿Cuáles son las enseñanzas Rosacruces respecto a la Inmaculada Concepción?

Respuesta: La doctrina de la Inmaculada Concepción es quizás uno de los más sublimes
misterios de la religión cristiana, y quizá también por esa razón ha sufrido más al
materializársela como a los otros misterios. Ha sufrido a la vez la interpretación de sus
ignorantes sostenedores y las burlas de los escépticos.
La idea popular, pero errónea, es que hace unos 2000 años un individuo llamado Jesús Cristo
nació de una madre sin cooperación alguna por parte de un padre terrestre, y este incidente se
considera único en la historia del mundo. En realidad eso no es cierto; la inmaculada
concepción ha tenido lugar muchas veces en la historia del mundo y será universal en el
futuro.
La historia del hombre está escrita anticipadamente en las estrellas; el hombre es el mundo
pequeño y los astros los mundos grandes. En el cielo se representa como un drama todos los
años el ideal, el prototipo de la Inmaculada Concepción. El Sol es el dador de luz del mundo;
es también la luz del mundo. Y así como los seres más avanzados que son salvadores de la
humanidad aparecen cuando la oscuridad espiritual es mayor en la tierra, así también el Sol
nace de nuevo en el solsticio de invierno y comienza su jornada hacia el ecuador en la noche
más oscura del año, la noche entre el 24 y 25 de diciembre. En ese tiempo el signo zodiacal
Virgo se levanta sobre el horizonte oriental en todas las latitudes boreales, donde están las
partes más pobladas de la Tierra.
De manera, pues, que la luz del mundo es concebida inmaculadamente cada año por la virgen
madre celestial y comienza su jornada hacia el Norte para dar su vida por la humanidad al
madurar el trigo y las uvas. Por analogía los instructores espirituales nacen cuando la
oscuridad espiritual es mayor, y ellos dan al hombre el pan de vida que alimenta al alma.
El hombre no puede sacar uvas de un espino; toda entidad vil tiene que nacer de una madre
vil, y antes de que nazca un salvador es necesario encontrar una virgen purísima para que sea
su madre. Cuando decimos virgen no queremos hablar de virginidad en sentido físico. Todos
nosotros poseemos la virginidad física en los primeros años de nuestras vidas, pero la
virginidad del espíritu es una cualidad del alma, adquirida mediante vidas de pensamientos
puros y elevadas aspiraciones. No depende del estado del cuerpo. Una virgen verdadera puede
dar a luz varios hijos y permanecer siempre "virgen".
El que un niño sea concebido en pecado o inmaculadamente depende de su propia alma, de sus
cualidades anímicas, porque si el Ego que va a nacer es puro y casto nacerá naturalmente de
una madre también pura y de hermosa naturaleza. Y el acto físico, que en la mayoría se realiza
para gratificar la pasión y el deseo sensual, se efectúa por el alma pura y casta como una
oración, como un sacrificio. De manera que entonces el niño es concebido sin pecado ni
pasión, si no inmaculadamente.
Tal niño no es nunca accidental. Su venida ha sido anunciada y se le ha esperado
anticipadamente con impaciencia y alegría, y hay muchos casos actualmente de algunas
personas que se aproximan mucho a la Inmaculada Concepción; realizan el acto generador con
amor purísimo, y la madre permanece tranquila, sin que se la moleste durante el período de
gestación, y el niño nace casi tan puramente como lo que se describe en el símbolo que nos
ocupa. A su debido tiempo, cuando la humanidad se haga más altruista, el amor puro sucederá
a la pasión y todos los hombres serán engendrados con pureza.
PREGUNTA Nro. 94
La Estrella de Belén ¿fue un cometa?
Respuesta: No; la Estrella de Belén brilla a media noche todas las noches como brilló en la
Noche a que se refiere la Biblia y puede ser vista por cualquiera de los verdaderos sabios de
hoy en día, si bien permanece oculta para todos los demás.
La clave del misterio es ésta:
Los Evangelios no son simples historias de la vida de un individuo, sino que describen
simbólicamente los incidentes del sendero de realización: son fórmulas iniciáticas.
En el verano, cuando toda la tierra está ocupada en producir el pan de la vida para todo lo que
en ella vive, el Sol está en lo más alto del cielo, enviando a nuestro planeta sus rayos
vivificadores. Pero cuando el Sol se encuentra bajo el ecuador en invierno y la Naturaleza
duerme, las influencias espirituales que salen del Sol son potentísimas. Cuando la oscuridad
física aumenta, la luz espiritual brilla fulgurante y culmina en el nacimiento de salvadores en
la noche más oscura del año, la que está entre el 24 y el 25 de diciembre, cuando el sol
comienza su jornada hacia el Norte para salvar a la humanidad del frío y del hambre que se
producirían si se quedara en las latitudes australes.
En esa noche particular del año las vibraciones espirituales son más fuertes. Es la Noche
Sagrada del año por excelencia. En esa noche es más fácil para el neófito el ponerse en
contacto directo con las vibraciones espirituales. Por eso se acostumbraba llevar los neófitos a
los templos en esa noche. Allí se les sumergía en trance bajo la dirección de los sabios y se les
enseñaba a dejar sus cuerpos conscientemente mediante un esfuerzo de la voluntad. La Tierra
quedaba entonces transparente ante su mirada y detrás de ella veían el Sol de media noche: la
Estrella Fulgurante. Por supuesto, que no era el Sol físico, sino el Sol espiritual, que es la
verdadera estrella de Cristo, porque el Cristo Cósmico es el Iniciado más elevado de los
luminosísimos espíritus solares, los Arcángeles.


PREGUNTA Nro. 95
¿Cuáles fueron los presentes de los Sabios (Reyes Magos)?

Respuesta: La Biblia dice que fue oro, mirra e incienso.
El oro ha sido siempre considerado como emblema del espíritu en las antiguas leyendas y en la
simbología. En la historia del anillo del Nibelungo, puesto en escena por Wagner, se habla de
los juegos de las doncellas en el agua del Rin. El agua estaba iluminada por los reflejos del
oro. Esta leyenda nos hace retroceder hasta los tiempos en que esos hijos de la niebla vivían
en las hermosas condiciones de la primitiva Atlántida, donde formaban una gran fraternidad,
inocentes como niños, y el Espíritu Universal no había aún entrado en cuerpos separados.
El oro que está en la roca bajo las aguas era el símbolo del Espíritu Universal que iluminaba a
toda la humanidad. Más tarde Alberico el Nibelungo lo roba y lo convierte en un anillo, quien
renuncia al amor para poseer ese oro. Eso es el símbolo del Ego separado en la edad actual de
egoísmo y falta de amor. El hombre que se ha hecho sabio y ve los males del egoísmo ofrece
oro al Cristo como símbolo de su deseo de devolverlo al Espíritu Universal de Amor.
El segundo presente, la mirra, es una planta aromática que crece en la Arabia, la que es muy
escasa y rara. Es el símbolo del alma. En las leyendas de los santos se dice que eran tan santos
que emitían un aroma. Esto se cree que es una fábula piadosa, pero en verdad es un hecho que
el hombre santo emite un perfume inefable.
El tercer don, el incienso, es el símbolo del cuerpo denso, eterizado por una vida de santidad,
porque el incienso es un vapor físico. El ministro del Interior de Servia, uno de los
conspiradores que ejecutaron el regicidio que hubo en ese país hace menos de diez años,
escribió después sus memorias. Según él, cuando invitaba a algunas personas a entrar en la
conspiración y quemaba incienso, invariablemente conseguía la adhesión de los invitados. No
sabe el por qué; sino que se limita a mencionarlo como una curiosa coincidencia. Pero para el
ocultista el asunto es muy claro.
Ningún espíritu puede obrar en un mundo si no tiene un vehículo formado por la materia de
ese mundo. Para funcionar en el Mundo Físico, para trabajar en él, es necesario un cuerpo
denso y otro vital, estando ambos formados por materia física de diversa sutilidad: sólidos,
líquidos, gases y éter. Podemos obtener esos vehículos en la forma ordinaria, yendo por la
matriz al nacimiento, o podemos extraer el éter del cuerpo de un médium y usarlo
temporalmente para materializamos, o bien se pueden emplear los vapores (humo) del
incienso. En la Iglesia Católica, cuando se invocan ciertos espíritus, el incienso proporciona el
vehículo necesario en el cual podrán operar sobre los congregados allí en la misma forma en
que los espíritus desencarnados lo hicieron en favor de los regicidas servios.
Vemos, pues, que los dones de los sabios fueron espíritu, alma y cuerpo, dedicados al servicio
de la humanidad, porque darse a sí mismo es imitar a Cristo y seguir sus pasos.


PREGUNTA Nro. 96
Jesús ¿no era judío? Y si es así ¿qué quiere decir antes de que Abraham fuera Yo soy?
Porque aunque se hubiera reencarnado, Abraham era el padre de la raza Judía.

Respuesta: En la antigüedad, y aun en nuestros días, el patriotismo se considera como una
virtud primordial, pero desde el punto de vista oculto no hay, por supuesto, más que el Espíritu
Uno, y las razas son sólo aspectos fugaces de la evolución; en realidad es una frase muy
peligrosa, porque mientras que en los Períodos y grandes épocas de la evolución hay
abundancia de tiempo y es posible que los Guías mantengan en línea a la mayor parte de los
espíritus, las razas y las naciones nacen y mueren en un tiempo tan corto relativamente, que
hay gran peligro de que los espíritus puedan adherirse a los cuerpos de la raza y no sigan a la
humanidad en su progreso.
Esto es justamente lo que les sucedió a los judíos. Eran tan intensamente patrióticos que
ningún judío se creía un individuo absolutamente. En primer término, cuando empleaba su
lenguaje más elevado, hablaba de si mismo como 'la simiente de Abraham". En segundo lugar,
como perteneciente a determinada tribu y en ultimo término, quizás era Salomón Leví o
Moisés Cohen.
El Cristo combatió esa idea de identidad con la raza cuando dijo:
"Antes de que Abraham fuera Yo soy". El Ego existió antes que Abraham; Abraham era la
encarnación de un Ego, de un espíritu. El y los de raza judía que de él descendieron eran
simplemente cuerpos, pero los Egos que habitaban esos cuerpos existieron antes que la raza
corporal. Así que Cristo aconsejó a sus oyentes el dejar lo transitorio y mirar lo Eterno.
En otro lugar dijo: "A menos que el hombre deje padre y madre no puede seguirme". Padre y
madre son también cuerpos de raza
No debemos abandonar a los miembros de nuestra familia que dependan de nosotros para
seguir la vida superior; debemos llenar todos nuestros deberes para con ellos antes de
emprender el estudio de la vida superior, pero no debemos identificarnos con la raza, la nación
o la familia en la que hemos nacido. Cada uno de nosotros es un espíritu individual, que
existió antes que los cuerpos que llamamos razas y existiremos cuando estas dejen de existir.
Si no grabamos esto en nuestra mente nos cristalizaremos en la raza, en vez de seguir adelante
y progresar. Eso es precisamente lo que han hecho los judíos. Su intenso patriotismo ha hecho
que se siguieran encarnando como espíritus en la raza judía durante milenios enteros.
Los Guías de la humanidad han tratado en varias formas de que se amalgamaran con los
demás, para que pudieran progresar, pero todo fue en vano, y Cristo fue enviado a ellos con el
mismo objeto que Booker T. Washington ha sido enviado a los negros. Aunque más avanzado
que sus hermanos de raza, se encarnó en un cuerpo negro para ayudarlos más eficazmente. Si
se hubiera encarnado en un cuerpo blanco los negros lo habrían seguido considerando como
un patrón. Similares razones hicieron que Cristo naciera como judío. Se esperaba que así
atenderían sus enseñanzas, por venir de uno de los de su propia raza. Pero en vez de honrar sus
tradiciones y considerar a Abraham reverentemente, el echó por tierra sus ideales, habló de un
nuevo cielo y de una nueva tierra, afirmó la prioridad del individuo ante la raza, y, por lo
tanto, nada quisieron tener con él y... "eligieron a Barrabás".


PREGUNTA Nro. 97
Jesús fue bautizado a los treinta años, recibiendo el "Espíritu de Cristo" Explicad ese
bautismo.

Respuesta: La tierra no ha sido siempre como es ahora. La ciencia nos dice que en un tiempo
era una nebulosa ignescente. La Biblia va más atrás todavía y habla de un tiempo anterior a
esa nebulosa cuando la tierra era brillante y luminosa como el fuego; un tiempo en que reinaba
la oscuridad.
Ha habido en total cuatro épocas o estados en ese desarrollo de la Tierra. Primeramente hubo
ese estado tenebroso que en la terminología rosacruz se denomina Época Polar. Entonces la
sustancia que ahora forma la tierra era una masa oscura, caliente y gaseosa. En el segundo
estado, llamado Época Hiperbórea, esa masa oscura se puso en ignición. Se nos habla de que
Dios dijo "hágase la Luz", y la luz fue hecha. Entonces vino el estado cuando el calor de la
nébula ignescente, en contacto con el frío del espacio, generó humedad, y esta humedad era
más densa cerca del centro ardiente, donde se calentaba transformándose en vapor, saliendo
entonces hacia el exterior. "Dios dividió las aguas de las: aguas; esto es, el agua densa cerca
del centro del brillante vapor exterior. Finalmente se produjeron incrustaciones, como las que
se producen cuando se hace hervir agua una y otra vez, y así se formó la corteza terrestre, la
tierra seca.
Cuando la corteza se completó no había agua en la superficie de la Tierra, sino que, como
dice la Biblia, "una neblina estaba en su superficie" y ninguna hierba había crecido aún en la
superficie de la Tierra. Entonces comenzó a aparecer la vegetación y la naciente humanidad
vivió allí. Pero no era una humanidad constituida como actualmente. En realidad, el cuerpo y
el espíritu no estaban juntos del todo; los espíritus flotaban parcialmente fuera y, por
consiguiente, "los ojos del hombre no se habían aún abierto".
En las antiguas leyendas alemanas u otras del mundo antiguo se habla de ellos como de los
Nibelungos. "Niebel" significa niebla, y "ungen" hijos. Eran, pues, los hijos de la niebla,
porque la clara atmósfera de nuestros días no existía entonces; el Sol se veía como una
lámpara de arco en la calle en un día de mucha neblina, debido a la densidad de la niebla que
sale de la tierra.
Mientras la humanidad vivió en ese mismo estado, no estaba tan avanzada mentalmente
como ahora. No podían ver las cosas fuera de sí mismos, sino que tenían una percepción
interna. Veían las cualidades anímicas de todos los que vivían en torno de ellos y se percibían
a sí mismos más bien como seres espirituales que como materiales. En ese tiempo no había
naciones absolutamente, sino la humanidad que formaba una gran fraternidad. Todos estaban
parcialmente fuera de sus cuerpos y, por consiguiente, estaban en contacto con el Espíritu
Universal, que ahora se ha oscurecido en la separatividad del egoísmo, que hace que cada
hombre se sienta distinto y aparte del resto de la humanidad; en la que se olvida la fraternidad
y reina el egoísmo.
Cuando uno ha progresado lo suficiente y ve las bendiciones de la fraternidad, cuando se
trata de abolir el egoísmo y cultivar el altruismo, puede pasar por el rito del bautismo.
Entonces entra en el agua como símbolo de su vuelta a las condiciones ideales de la
fraternidad, que existirán cuando toda la humanidad viva en el agua, por así decirlo. Por lo
tanto, vemos a Jesús, el heraldo de la Fraternidad Universal, entrar en las aguas del Jordán
para ser bautizado allí al ir a empezar su ministerio o misión. Cuando salió de las aguas el
Espíritu Universal bajó a él en forma de paloma y desde entonces ya no fue más Jesús
simplemente, sino Cristo Jesús, el salvador potencial del mundo lleno del Espíritu Universal,
que en un tiempo quitará todos los males del egoísmo y devolverá a la humanidad todos los
beneficios de la fraternidad, la que será un hecho cuando el Espíritu Universal sea inmanente
en toda la humanidad.


PREGUNTA Nro. 98
En vuestras enseñanzas indicáis que permanecemos en el Purgatorio cierto tiempo, más o
menos la tercera parte de lo que duró la vida terrestre, con objeto de que expiemos nuestros
pecados antes de entrar en el cielo. ¿Como se puede armonizar esa enseñanza con las palabras
que Cristo dirigió al ladrón agonizante: "Hoy estarás conmigo en el Paraíso"?

Respuesta: El Nuevo Testamento fue escrito en griego, lenguaje en el que no se emplean
signos de puntuación. La puntuación puesta en nuestra Biblia ha sido hecha por nuestros
traductores, y la puntuación cambia muy a menudo radicalmente el significado de una
sentencia, como se verá por el siguiente ejemplo:
En un servicio religioso alguien hizo un pedido que el pastor leyó así: "A sailor going to sea,
his mother.in-law- desires the prayers of the congregation for his safe return to wife and
child".
1 El pedido no estaba puntuado absolutamente, pero indicaba que la suegra del joven era muy
solícita para éste y deseaba que volviera sano y salvo a los brazos de su esposa e hijo, y, por
consiguiente, deseaba las oraciones de la congregación. Si el pastor lo hubiera leído sin la
coma, el pedido hubiera dicho que
2"The sailor, going te see his mother-in-law, desired the prayers of the congregation for his
safe return to wife and child"
y entonces uno hubiera creído que la señora en cuestión era un tártaro, ya que el joven creía
necesario pedir las oraciones de la concurrencia antes de atreverse a ponerse frente a ella. Si
las palabras de Cristo se leen así: "En verdad te digo hoy, tú serás conmigo en el Paraíso", eso
indicaría que el ladrón se encontraría con él en el Paraíso en algún tiempo futuro, no definido.
Pero si la coma se pone antes de la palabra hoy, como en la Biblia, da la idea que se tiene
generalmente al respecto.
Esa idea es absolutamente errónea, lo que puede verse cuando Cristo, inmediatamente después
de su resurrección, dijo a la mujer: "No me toques, porque yo no he ascendido todavía hasta
mi Padre". Si el hubiera prometido al ladrón que estaría con él en el Paraíso en el día de la
crucifixión y tres días más tarde hubiera declarado que no había estado allí, el Cristo hubiérase
contradicho, lo que, por supuesto, es una imposibilidad. Colocando la coma en el sitio
indicado quedan reconciliados completamente los dos pasajes, y además Judas nos dice que en
el intervalo el estuvo trabajando con los espíritus en el Purgatorio.
1 Un marinero va al mar, su suegra desea las plegarias de la congregación para que retorne con
seguridad al lado de su esposa e hijo.
2 La confusión de este párrafo estriba en que en el idioma inglés, mar se escribe "sea" y se
pronuncia "si", y el verbo "ver' se escribe "see" y se pronuncia también como mar, "si". Por
consiguiente el pastor al leer el papel sin comas daría a entender: "Un marinero yendo a ver a
su suegra, etc", en vez de: "Un marinero que navega por el mar, etc." (N. del E.).


PREGUNTA Nro. 99
Cuál es el significado esotérico de los dos ladrones y de la cruz?

Respuesta: Contrariamente a la opinión aceptada por la generalidad, los cuatro Evangelios no
son absolutamente la biografía de Jesús, el Cristo; son fórmulas iniciáticas de cuatro Escuelas
de Misterios diferentes, y con objeto de velar su significado esotérico se ha mezclado con ellas
la vida y la misión del Cristo. Eso pueden verlo fácilmente todos los iniciados, que son
caracteres cósmicos y han tenido experiencias similares. En verdad se dice que a la multitud
Cristo le hablaba en parábolas: pero su significado oculto se lo revelaba a sus discípulos
privadamente. San Pablo daba también la leche a los débiles y la carne a los fuertes. Nunca se
intentó dar los símbolos ocultos a la muchedumbre corriente, o hacer de la Biblia "un libro
abierto de Dios", según se cree en nuestros días.
Cuando se lee en la memoria de la Naturaleza se ve que en el momento de la crucifixión no
eran dos solamente, sino varios los que fueron crucificados. Los hombres de aquel tiempo
sufrían la pena capital por las menores ofensas y siempre estaban prontos a condenar a esa
muerte bárbara. De manera, pues, que los que querían velar el significado oculto de los
Evangelios llenaron con algo su relato y oscurecieron los puntos vitales de la crucifixión. La
parte de la historia referente a los ladrones es, por consiguiente, un incidente verdadero, sin
tener nada que ver con el significado esotérico absolutamente


PREGUNTA Nro. 100
¿Cuál es el significado de la Cruz? ¿Es simplemente un instrumento de tortura, como se
enseña generalmente en las religiones ortodoxas?

Respuesta: Como todos los demás símbolos, los significados de la cruz son muchos. Platón da
uno de esos significados cuando dijo: "El Alma del Mundo está crucificada"; es decir, tenemos
cuatro reinos en el mundo: mineral, vegetal, animal y humano.
El reino mineral anima a todas las sustancias químicas, de cualquier clase que sean; así que la
cruz hecha con cualquier material es el símbolo de ese reino.
El madero inferior de la cruz es el símbolo del reino vegetal, porque las corrientes de los
espíritus colectivos que dan vida a las plantas vienen del centro de la Tierra, donde están
situados dichos espíritus-grupo, y salen en dirección a la periferia de nuestro planeta, al
espacio.
El madero superior de la cruz es el símbolo del hombre, porque las corrientes vitales del reino
humano vienen hacia abajo, del Sol, pasando por la columna vertebral vertical. De manera que
el hombre es una planta invertida, porque así como la planta toma su alimento por las raíces,
pasando hacia arriba, así también toma el hombre su alimento, pero por la cabeza, pasando
hacia abajo. La planta es casta, pura y desapasionada, y dirige su órgano de generación, la
flor, castamente y sin vergüenza hacia el Sol. El hombre dirige sus órganos de generación,
llenos de pasión, hacia la Tierra. El hombre inhala el vivificante oxígeno y exhala el venenoso
dióxido de carbono. La planta absorbe el veneno exhalado por el hombre, nutriendo su cuerpo
con él y devolviéndonos en cambio el elixir de vida, el oxígeno.
Entre los reinos vegetal y humano está el animal con su médula espinal horizontal y las
corrientes de los espíritus colectivos animales que pasan por esa médula espinal horizontal,
pues dichas corrientes circulan en torno de la tierra. Por consiguiente, el madero horizontal de
la cruz simboliza el reino animal.
En el esoterismo la cruz no fue nunca considerada como instrumento de tortura, y no lo fue
hasta el siglo VI, en el que se empezaron a pintar cuadros representando al Cristo crucificado.
Anteriormente el símbolo de Cristo era una cruz con un cordero echado en su base, indicando
el hecho de que cuando Cristo nació, el Sol en el equinoccio vernal cruzaba el ecuador por el
signo Aries, el cordero. Los símbolos de las diversas religiones se han hecho siempre en esa
forma. Cuando el Sol, debido a la presesión de los equinoccios cruzaba el equinoccio vernal
en el signo Tauro, el toro, se fundó una religión en Egipto que adoraba el Buey Apis en el
mismo sentido en que nosotros adoramos al Cordero de Dios. Mucho antes se oye hablar del
Dios boreal Thor, que llevaba sus cabras gemelas por el cielo. En ese tiempo el equinoccio
vernal estaba en signo Géminis, los Gemelos. Cuando nació Cristo el equinoccio vernal estaba
en el grado 59 de Aries, el Cordero, y por lo tanto a nuestro Salvador se le llama el Cordero de
Dios. Sin embargo, en las primeras centurias se anduvo discutiendo respecto a la propiedad de
poner el cordero como símbolo de nuestro Salvador. Algunos sostenían que el equinoccio
vernal de su nacimiento estaba realmente en el signo Piscis, los peces, y que el símbolo del
Salvador debía ser un pez. Como recuerdo de dicha disputa la mitra de los obispos conserva la
forma de la cabeza de un pez.


PREGUNTA Nro. 101
La misión de Cristo ¿no hubiera podido llevarse a cabo sin esa violencia de la crucifixión?

Respuesta: Pudo ciertamente haberse realizado sin la crucifixión, pero era una necesidad
absoluta que la sangre fluyera. Hay diversos grados de instructores y requieren diferentes
condiciones para realizar su misión. Algunos instructores como Moisés y Buda fueron a una
nación y la ayudaron hasta cierto punto, desarrollándose ellos también en consecuencia; y los
dos instructores mencionados llegaron a un punto de desarrollo en el cual sus cuerpos se
hicieron luminosos. Se cuenta que el rostro de Moisés brillaba y que tuvo que ponerse un velo.
Buda se puso luminoso al morir. El Cristo alcanzó ese estado de luminosidad en su
transfiguración, y es muy significativo que la parte más importante de su misión, su pasión y
muerte, tuvo lugar después de esa transfiguración. Y mientras que Moisés, Elías, Buda y otros
instructores anteriores necesitaron nacer en cuerpos físicos una y otra vez, para lavar los
pecados de sus pueblos, el Cristo apareció sólo una vez en cuerpo físico y no necesitará tomar
más ese instrumento. Porque cuando el espíritu abandona su cuerpo en la forma natural se
lleva consigo ciertas impurezas conforme se retira lentamente de la sangre que se coagula. Y
hasta en un cuerpo tan puro como el de Jesús había impurezas, y la muerte violenta, que hizo
que la sangre corriera libertó al Ego de Cristo de su sangre con un impulso rápido, dejando tras
sí todas las impurezas que podía haber, así que Cristo surgió del cuerpo de Jesús
completamente inmaculado y sin los lazos del destino que aguardan generalmente en la vida al
cuerpo físico.
Según el mismo principio, es un hecho que, aunque actualmente se producen guerras,
lamentables desde el punto de vista meramente humano, es, sin embargo, una cosa patente
para el ocultista que todas esas guerras han purificado la sangre de la raza considerablemente,
así que gradualmente la humanidad se va haciendo cada vez menos pasional y más y más
espiritual. Además puede decirse que en eso reside también la compensación del asesinato de
animales. Cuando la humanidad pasó por el estado animal no tenía la sangre roja pasional que
tienen nuestros animales; no estábamos tan evolucionados. Los animales actuales, aunque
detrás de nosotros en la evolución, se encuentran en una espiral más elevada; y mientras que
nosotros estamos sufriendo ahora bajo la ley de Consecuencia y tenemos que sobreponernos a
nuestras pasiones por nuestra sola fuerza, los animales están ayudados y dirigidos por sus
espíritus colectivos. Y cuando alcancen la humanización en el Período de Júpiter, serán una
humanidad superior, libre de las pasiones que han convertido este mundo en un valle de
lágrimas. De esta manera la Naturaleza transmuta siempre cualquier mal que hagamos en un
bien superior.
Contestando a la pregunta podemos decir, por consiguiente, que en el caso de Cristo la muerte
violenta era necesaria, porque permitió al Espíritu Cristo retirarse del cuerpo de Jesús sin
retener ninguna de las impurezas inherentes a los simples vehículos humanos.


PREGUNTA Nro. 102
De acuerdo con las enseñanzas rosacruces ¿cuándo vendrá Cristo nuevamente?

Respuesta: En verdad dice la Biblia que "el día y la hora no los conoce ningún hombre", y las
personas que han tratado de fijar cierta fecha o año para su Segunda Venida han malentendido
completamente la misión de Cristo en la Tierra. El dio sus enseñanzas a la humanidad para
que la ley de "ojo por ojo y diente por diente" se aboliera, para que la ley del temor (de Dios)
fuera sustituida por la ley del amor. Se dice que "la Ley y los profetas fueron hasta Cristo",
pero sabemos que aún hoy es necesaria la ley. Por consiguiente, es evidente, que la ley no se
abolió al venir Cristo físicamente. Es la venida del Cristo "interno", la naturaleza íntima del
hombre, la que abolirá la ley. San Pablo habla del advenimiento de Cristo cuando "el Cristo se
forme en vosotros", y hasta que el Cristo no se haya formado en nosotros no estaremos
preparados para su Segunda Venida, Ángelus Silesius dice:
"Aunque Cristo naciera mil veces en Belén,
Si no nace en ti mismo tu alma se perderá.
En vano mirarás la Cruz del Gólgota
Hasta que en ti mismo se haya formado".
La Segunda Venida del Cristo depende de cuando haya un número suficiente de personas que
sean semejantes a El, que hayan alcanzado el principio Crístico, y entonces, así como dos
diapasones del mismo temple vibran juntos cuando uno de ellos ha sido golpeado, así también
podremos responder a las vibraciones del Cristo, vibraciones que se iniciarán cuando El
vuelva. Por lo tanto, ese acontecimiento no puede calcularse. Cada vez que tratamos de imitar
a Cristo y realizar sus enseñanzas, estamos apresurando su venida. Luchemos, pues.


PREGUNTA Nro. 103
¿Qué significa el que Cristo fue hecho alto sacerdote para siempre, según la orden de
Melchisedec?

Respuesta: Se cuenta que este Melchisedec era el Rey de Salem y también se dice que su
sacerdocio era muy superior al de Aarón, porque era inamovible, mientras que el de Aarón y
los Levitas estaba sujeto a cambios.
Durante los tiempos a los que llega la historia ha existido siempre una división entre los
poderes temporales y eclesiásticos. Moisés era el guía temporal y el regente del pueblo judío,
mientras que Aarón era el sacerdote que cuidaba de su bienestar espiritual, y en todas las
edades posteriores esa división de la iglesia y del estado ha sido siempre aparente,
produciendo a veces grandes luchas y derramamientos de sangre, porque sus intereses parecen
ser siempre opuestos diametralmente. Pero en el tiempo de este Melchisedec, rey de Salem,
que interpretado significa paz, no había tal división, pues los dos oficios estaban combinados
en un solo individuo. La historia de Melchisedec, un ser que no tenía genealogía terrestre, se
refiere, por supuesto, a la primitiva Atlántida, cuando la humanidad no se había dividido aún
en naciones guerreras, sino que formaba una grande y pacífica fraternidad y los Guías del
pueblo eran Seres Divinos, que eran a la vez reyes y sacerdotes.
La última división de la iglesia y del estado ha sido un manantial agotable de animosidades y
guerras en la humanidad, porque cada no de esos poderes ha luchado por la supremacía, y sin
embargo eso es un prejuicio, porque en realidad ninguno que no sea tan espiritual como un
sacerdote está preparado a gobernar como rey, y nadie que no tenga la sabiduría y la justicia
de un rey puede estar preparado para tener la gofa espiritual de la humanidad que tienen los
sacerdotes. Cuando esas cualidades se combinen en un solo Guía nuevamente, el reino de la
paz y de la fraternidad universal volverá. A Cristo se lo anunció como tal gula, capaz de unir
la iglesia y el estado como rey y sacerdote según la orden de Melchisedec. Su Segunda Venida
inaugurará el milenio, la edad de la paz y de la dicha, cuando la simbólica Nueva Jerusalén, la
ciudad de la Paz (porque Jer-u-Salem significa allí habrá paz) reine sobre todas las naciones
de la tierra unidas en una gran fraternidad universal. Entonces habrá Paz en la Tierra y buena
voluntad en los hombres.


PREGUNTA Nro. 104
¿Qué quiso significar Cristo cuando dijo: "Todos los que vinieron antes que Yo eran ladrones
y bandidos"?

Respuesta: Leemos en la Biblia que había dos grandes ciudades extremamente parecidas y, sin
embargo, completamente opuestas. Una es la ciudad de Babilonia, la cuna de la confusión,
donde los hombres dejaron de considerarse como hermanos y se separaron unos de otros.
Estaba sobre siete colinas por las que pasaba un río y estaba gobernada por un rey, Lucifer, la
"estrella del día", el dador de luz, En el capítulo décimo cuarto de Isaías se lamenta
extraordinariamente su caída del cielo, y más tarde oímos hablar de la caída de aquella gran
ciudad, que se había convertido en una abominación, y se la llamaba la prostituta, habiendo
ocasionado guerras, perturbaciones y desolaciones en los pueblos de la tierra.
Entonces, como suprema antítesis, se nos habla de otra ciudad, llamada la Nueva Jerusalén,
que ocupa la honrada posición de novia. En esa ciudad no hay ningún río fluyente, sino un mar
de cristal. También está sobre siete colinas, y está regida por otro dador de luz a quien se
llama "la luz del mundo", y esa es una ciudad de paz cuyas puertas nunca se cierran, aunque
dentro está el precioso. Árbol de la Vida. Esa ciudad no es una ciudad de este mundo, sino una
ciudad que ha venido de los cielos.
Para comprender esta simbología a es necesario retroceder hasta un lejano pasado, cuando el
hombre naciente no había alcanzado aún el desarrollo que ha alcanzado hoy en día. Cuando
vino primeramente a esta tierra formó su cuerpo denso en la Época Polar y lo vitalizó
mediante la interpenetración de un cuerpo vital en la Época Hiperbórea. En ese tiempo el
hombre era semejante a los ángeles, macho-hembra, una unidad creadora por sí mismo
proyectando toda su fuerza creadora: el Amor.
Más tarde se hizo necesario que el hombre desarrollara un cerebro, y con objeto de realizar esa
obra se retuvo la mitad de su fuerza creadora para construir los órganos necesarios. Desde
entonces el hombre tuvo que buscar la cooperación de otro que tuviera la otra mitad de fuerza
creadora aprovechable para la generación. Ahora ama egoístamente para obtener la
cooperación de otro en la propagación; la otra mitad de la fuerza creadora con la cual
construye su cerebro y su laringe la emplea también egoístamente para pensar, porque desea
obtener el conocimiento.
Anteriormente el hombre exteriorizaba toda su fuerza creadora sin reservas, sin egoísmos.
Después de la división de la fuerza sexual el hombre se ha hecho eventualmente egoísta y, por
consiguiente, por atracción se ha hecho presa de otros de igual naturaleza.
Los Ángeles fueron la humanidad del Período Lunar y desde entonces han alcanzado su actual
elevado desarrollo; pero como en toda gran compañía hay rezagados, así también sucedió en el
caso de los ángeles, y esa clase de seres (los rezagados) estaban detrás de los ángeles, pero
más allá que nuestra humanidad. Se encontraban en un triste estado, porque ni podían seguir el
actual desarrollo de los ángeles ni podían tampoco sumergirse tanto en la materia como en el
hombre. Eran incapaces de pasarse sin cerebro, como los ángeles, pero al mismo tiempo no
podían construirse un cerebro para ellos mismos, así que cuando la humanidad desarrolló el
cerebro y la médula espinal vieron una oportunidad en la mujer que expresaba el polo negativo
de la fuerza creadora, la imaginación, facultad que les permite construir el cuerpo en su
matriz. Y con objeto de obtener el acceso a su conciencia esas Inteligencias se aprovecharon
de una perplejidad, que entonces dominaba a la mujer, debido al ejercicio de su facultad
imaginativa.
Entonces los ojos de la humanidad no se habían abierto aún; eran seres espirituales que no
tenían la menor conciencia de su cuerpo físico. La mujer empezó a observar, si bien muy
vagamente al principio, que ella y los otros poseían ese instrumento, y que ciertas veces
algunos de sus amigos, a quienes antes percibía con ese apéndice, lo perdían, y eso la
confundía. De los Ángeles no podía obtener información alguna, pero esa Inteligencia que se
le apareció dentro de ella misma en la serpentina médula espinal la iluminó y "la serpiente dijo
a la mujer:
¿No os dijo Dios que podíais comer de todos los árboles del Jardín?" a lo que ella contestó que
se les había prohibido "comer del Árbol del Conocimiento" bajo pena de muerte. Pero la
serpiente dijo: "No moriréis ciertamente, porque Dios sabe que el día que comáis de el
vuestros ojos se abrirán y seréis como dioses, conociendo el bien y el mal". La mujer se
aseguró la cooperación del hombre de acuerdo con las instrucciones de Lucifer, el dador de
luz y desde entonces sus ojos se abrieron y conocieron el bien y el mal. Pero antes de ese
tiempo el hombre había estado inconsciente de su cuerpo; éste se separaba de el a veces, como
la hoja que cae del árbol, sin molestarlo ni perturbarlo, porque su conciencia estaba enfocada
en el Mundo espiritual continuamente. Pero los Espíritus Luciferes deseaban tener poder sobre
él, un punto de apoyo en su cerebro y en su médula espinal. Entonces lo incitaron a romper el
yugo de los ángeles y a tomar en sus manos la función creadora. Mediante el repetido abuso
ignorante de esa facultad la conciencia del hombre se enfocó en el Mundo Físico, retirándose
de los mundos espirituales. Entonces vino la muerte con su actual horrendo aspecto, porque el
hombre considera esta vida terrestre como la única vida real. Cuando ésta termina penetra en
una existencia de la que nada sabe y a la cual, por consiguiente, teme.
De esta manera, por haber prestado oído a Lucifer, el falso dador de luz, el hombre quedó
sujeto a la tristeza, al dolor y a la muerte. Le habían robado su inocencia y su paz. El Cristo
vino al mundo para salvar a la humanidad del pecado, de la tristeza y de la muerte. Por
consiguiente, se llamó a sí mismo la verdadera luz, y a los otros, a los que habían venido
antes, los llamó ladrones y bandidos, porque le habían robado al hombre la visión espiritual, si
bien lo habían iluminado en sentido físico.


PREGUNTA Nro. 105
¿Qué quiso Cristo significar cuando dijo: "el que no recibe el reino de Dios como un pequeño
niño no entrará en él"?

Respuesta: En el mundo que nos rodea vemos el reino humano, en el que cada uno está
tratando de mantener su posición y depende de sus propias ideas, y de la afirmación de si
mismo para conservarla contra todos los que pretenden usurpársela. Cuando se le presenta
algo nuevo su actitud mental adopta generalmente, un tono de escepticismo. Teme el verse
decepcionado.
La actitud de un pequeño niño respecto a lo que ve u oye es exactamente lo contrario de la
posición de sus mayores. El pequeño niño no tiene el abrumador sentimiento de su
conocimiento superior, sino que es francamente ignorante y, por lo tanto, eminentemente
enseñable, y a este rasgo se refirió el Salvador en el pasaje citado.
Cuando entramos en la vida superior debemos primeramente olvidar todo lo que sabemos en el
mundo. Debemos empezar a considerar las cosas en una forma completamente diferente, y
cuando una enseñanza nueva se pone ante nosotros debemos esforzarnos en recibirla, sin tener
en cuenta los hechos ya observados. Esto es con objeto de que podamos estar exentos de
prejuicios y cohibiciones. Por supuesto, no hay que creer porque sí que lo "negro es blanco",
pero si alguien afirma seriamente que un objeto que anteriormente consideramos negro es
realmente blanco, nuestra mente debe ser lo suficientemente abierta como para evitar que
juzguemos de inmediato diciendo: ¡ Cómo! ¡ Si yo sé que es negro! Debemos reexaminar el
objeto para ver si hay algún punto de vista desde el cual el objeto en cuestión que creíamos
negro pueda aparecer blanco. Únicamente cuando hayamos hecho un examen completo y
hayamos visto que el objeto es en realidad negro desde cualquier punto de vista que se le
considere, podemos quedarnos con nuestra primera opinión.
Nada hay tan notable en el niño como su flexibilísima actitud mental, lo que lo hace
eminentemente enseñable, y el discípulo que se esfuerza en vivir la vida superior debe tratar
siempre de mantener su mente en ese estado fluidico, porque tan pronto como nuestras ideas
se cristalizan y no se prestan a cambios, nuestro progreso cesa. Esa era la gran verdad que
Cristo trató de presentar a sus oyentes cuando hizo la observación que ha motivado la pregunta
que nos ocupa.


PREGUNTA Nro. 106
¿No comió pescado Jesús? Entonces, ¿por que son vegetarianos los Rosacruces?

Respuesta: Después de la resurrección el Cristo apareció una vez entre sus discípulos, los que
se encontraban en una habitación cerrada. No lo reconocieron en seguida ni creían que el suyo
fuera un cuerpo material. Pero el vehículo en el que El se apareció era el cuerpo vital de Jesús
y Cristo podía, como cualquiera que pueda funcionar en ese vehículo, atraer materia de la
región química entorno suyo y formar así un cuerpo denso, perfectamente tangible en un
momento. Y con objeto de convencerlos de que era el de siempre, les pidió algo de comer y se
le dio un panal de miel y algún pescado. Se dice que El comió, pero no que comiera pescado, y
uno que había sido educado por estrictos vegetarianos como los Esenios no hubiera comido
pescado absolutamente, así como tampoco habría comido carne si se la hubieran ofrecido.
Se dice también que Buda murió después de haber comido carne de cerdo, lo que es muy
divertido para todo aquel que sabe que dicho instructor enseñó a sus discípulos la vida simple
e inofensiva, a sustentar el cuerpo con los alimentos más puros y mejores que brotan
directamente de la tierra, y que también estaba lleno de piedad a la vista de cualquier dolor que
sufriera un hombre o una bestia. El estudiante esotérico sabe que en los tiempos antiguos el
cerdo era el símbolo del conocimiento esotérico. Uno puede dar sus conocimientos; cuanto
más da más tiene, o por lo menos se queda con la misma suma de conocimientos. Esta verdad
también se enseña simbólicamente en la mitología escandinava: En Valhall los guerreros que
habían luchado la buena batalla se sentaban en torno de mesas y comían de la carne de un
cerdo, que estaba constituido en tal forma que cuando cortaban un trozo de carne la carne
crecía inmediatamente, así que el cerdo siempre estaba íntegro, sin importar nada la cantidad
de carne que le sacaran para comer. El Buda en su vida terrestre se había alimentado y llenado
de ese conocimiento sagrado, y cuando murió estaba lleno de él.
No obstante, el preguntante está equivocado. Los rosacruces no enseñan que todos deban
adoptar el vegetarismo inmediatamente. En realidad enserian que la alimentación vegetariana
genera una abundancia de energía, muchísimo mayor que la carne. Esta energía no es
únicamente física, sino espiritual, de suerte que si un hombre lleva una vida sedentaria y es de
disposiciones materialistas, preocupándose quizás de sórdidas transacciones mercantiles o de
otras cosas estrictamente materiales, esa energía espiritual no encuentra medios de expresión y
puede producir perturbaciones sistemáticas. Únicamente los que viven una vida activa, a
puertas abiertas, en la que la abundancia de energía generada por el alimento vegetariano
pueda encontrar medios de manifestarse, o los que trasmutan esa energía en esfuerzos
espirituales, pueden adoptar la alimentación vegetariana. Además, reconocemos el hecho de
que la herencia de muchas generaciones ha hecho al hombre parcialmente carnívoro, así que
en el caso de muchas personas el cambio de la alimentación mixta a la vegetariana debe ser
gradual. La alimentación que conviene a un hombre no es apropiada para otro, según dice el
viejo proverbio de que la comida de uno es veneno para otro, y no pueden darse reglas
generales e inflexibles a las que pueda sujetarse todo el mundo. Por consiguiente, todo lo que
comamos, así como todo lo que está relacionado con nosotros mismos, lo tenemos que elegir
individualmente.
Como dice la Biblia, no es lo que va a la boca lo que nos mancha. Si deseamos y nos
alimentamos con alimentos repugnantes, el pecado está en el deseo y no en el alimento
mismo. Si un hombre se encuentra en un lugar donde no pueda obtener los alimentos puros
que desearía, debe tomar el alimento que pueda obtener, aunque sea carne, sin repugnancia,
con el mismo agrado que si tomara alimentos puros, pues eso no puede mancharlo, debido a la
actitud de su mente.


PREGUNTA Nro. 107
Si Cristo dio de comer pescado a la multitud, ¿por qué es malo usar el pescado o la carne
como alimento?

Respuesta: La naturaleza de la bestia de presa es comerse cualquier animal que se ponga a su
alcance, y sus órganos son tales que necesitan esa alimentación para poder existir, pero todo
está en estado de transformación, cambiándose siempre en algo superior. El hombre, en los
primeros estados de desarrollo, era también como las bestias en ciertos respectos; sin embargo,
tiene que hacerse semejante a Dios y en algún tiempo deberá dejar de destruir, con objeto de
que pueda comenzar a crear. Los judíos se encontraban aún en una situación tal que sus
naturalezas animales eran tan fuertes que tenían muy pocas ideas de altruismo. Se adherían
estrechamente a la ley de "ojo por ojo y diente por diente" y no tenían la menor misericordia.
Nosotros hemos ido un poco más allá en el sendero de la evolución y el altruismo se va
exteriorizando cada vez más.
Hemos dicho que no hay vida alguna en el universo más que la vida de Dios; que "en El
vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser"; que su vida anima todo lo que es y, por
consiguiente, comprendemos naturalmente que cuando quitamos una vida destruimos la forma
hecha por Dios para su manifestación. Los animales inferiores son espíritus evolucionantes y
tienen sensibilidad. Su deseo de experiencia les hace construir las diversas formas, y cuando
les quitamos sus formas los privamos de su oportunidad de obtener experiencia. En el caníbal
es excusable, ya que no sabe cómo obrar mejor, el que se coma a sus semejantes. Ahora
consideramos el canibalismo con horror y el día vendrá en el que sentiremos igual disgusto
por el solo hecho de pensar convertir nuestros estómagos en cementerio de los cadáveres
animales.
Es natural que deseemos la mejor clase de alimento en cuanto a pureza, pero todo animal tiene
en sí los venenos de la putrefacción. La sangre venosa está llena de dióxido de carbono y otros
productos nocivos que iban a eliminarse por los riñones o por los poros, en forma de orina o
transpiración. Esas repugnantes sustancias se encuentran en toda la carne y cuando comemos
ese alimento nos llenamos el cuerpo de sustancias venenosas. Muchas enfermedades son
debidas al empleo de la carne como alimento.
Cuando ponemos a la Biblia como autoridad respecto al carnivorismo, deberíamos seguir
también sus consejos y abstenernos de comer carne de cerdo, que es el más horrible de todos
los alimentos. Es un hecho notable que los judíos ortodoxos que se abstienen de los alimentos
prohibidos por la Biblia están inmunes contra la consunción y el cáncer.
En muchos pasajes de la Biblia donde se habla de "carne" es evidente que no se habla del
alimento carnívoro. En el capítulo del Génesis donde se le da al hombre por primera vez su
alimento se le dice que debe comer de todo árbol y hierba que produzca simiente, y que para él
será como carne". Las personas más desarrolladas de cualquier tiempo se han abstenido
siempre de la carne. Vemos, por ejemplo, que Daniel, que era un hombre santo y sabio, decía
que no se podría obligarlo a comer carne, y pedía que a él y sus compañeros se les dieran
legumbres. Se dice que los hijos de Israel, cuando estaban en el desierto, deseaban carne y que
su Dios estaba muy enojado por ello.
Hay un significado esotérico en haber alimentado a la multitud con pescado, pero
considerando la cosa desde el punto de vista puramente material podemos sumar los datos
dados en esta contestación, reiterando que en algún tiempo nos sobrepondremos al deseo de
comer carne y pescado, así como ya nos hemos elevado sobre el canibalismo. Cualquier
licencia que se haya producido en el bárbaro pasado desaparecerá en el altruístico futuro,
cuando una sensibilidad más refinada haya despertado en nosotros una concepción más amplia
de los horrores que encierra la gratificación de nuestros gustos carnívoros.
El que desee una exposición completa de la pregunta "¿justifica la Biblia el carnivorismo?"
debe leer un folleto que, publicado con el título Does the Bible jusfify Flesh Eating?", editó la
Unity Society of Kansas City, Missouri, que da el pro y el contra con toda imparcialidad, y
demuestra que eso sólo fue una concesión al deseo de carne anteriormente mencionado, pero
que constituia una práctica escasamente tolerable.


PREGUNTA Nro. 108
Ruégole explique por qué no se sacrificó el ternero cebado por el buen hijo y sí por el pródigo.
¿Por qué no se le dio a éste su merecido por su mala obra?

Respuesta. La historia del hijo pródigo es una parábola en la que Cristo quiso enseñar una
lección y no es un hecho real. Es un relato que se refiere a la peregrinación del espíritu a través
de la materia. Hay diferentes clases de espíritus. Algunos, pero no todos, han ido a la escuela
de experiencia, el mundo. Han descendido de su elevado estado en el Mundo de Dios,
hundiéndose cada vez más profundamente en el mar de materia que los ciega. Por último, se
han encontrado sumergidos en la materia densa del Mundo Físico. Este es el punto de vuelta
en donde se despiertan, donde termina el inconsciente sendero de la involución, donde se
obtiene la conciencia de sí, más una conciencia del mundo exterior. Pero el espíritu interno no
está contento con quedarse en este mundo. Redespierta al sentimiento de su propia inherente
divinidad y quiere remontarse nuevamente a las esferas elevadas y dice: me levantaré e iré
hasta mi Padre.
Entonces viene la tarea de desembarazarse de los diversos vehículos en los cuales se ha
encerrado y de elevarse una vez más hasta la consciente comunión con Dios. Mientras está
entregado a esa ardua tarea el padre viene a encontrarle en el camino"; la silente voz interna
empieza a hablarle y a decirle de las glorias celestes, y al fin, cuando la evolución humana se
ha completado o cuando el espíritu individual ha tomado el corto atajo de la iniciación, hay
una reunión con Dios y con los otros hermanos que aún no han ido a la escuela de experiencia.
Naturalmente, hay más regocijo por la vuelta de uno que ha luchado la buena batalla y ha
vuelto al hogar celeste que por uno que aún no ha tratado de mejorar sus propias
oportunidades.


PREGUNTA Nro. 109
¿Por qué el Señor ensalzó al mayordomo injusto, según se relata en el capítulo décimo sexto
de San Lucas?

Respuesta: El preguntante debiera leer dicho capítulo cuidadosamente. Allí se habla de un
mayordomo infiel a quien llamó su señor, pues este último sospechaba que sus cuentas no eran
exactas. El infiel mayordomo hizo un pacto con los deudores de su dueño, para resguardarse a
sí mismo contra el caso eventual de ser despedido el día que le pidieran ajuste de cuenta. Se
dice en el versículo 8 que el señor elogió al infiel mayordomo. Al rendir cuentas lo hizo tan
cuidadosamente que su dueño quedó decepcionado, porque el "señor" del hombre su dueño era
el único que lo elogió, como se verá observando que la palabra señor está escrita con
minúscula, mientras que siempre se usa mayúscula cuando se refiere a Cristo.


PREGUNTA Nro. 110
Ruégole explique lo que significa pecar contra el Espíritu Santo.

Respuesta: Hablando generalmente, el Espíritu Santo es el poder creador de Dios. Como
prueba, recuérdese el pasaje del credo "concebido por el Espíritu Santo", que Gabriel dijo a
María que vendría sobre ella. Mediante él, todo lo que es, ha sido traído a la existencia, y un
rayo de ese atributo de Dios es el que emplea el hombre para la perpetuación de la raza.
Cuando se abusa de él, es decir, cuando se usa para gratificar los sentidos, sea como vicio
solitario o asociado, con o sin matrimonio legal, eso es pecar contra el Espíritu Santo. Ese pecado,
según se nos dice, no es perdonable: tiene que ser expiado. La humanidad, como
conjunto, está actualmente sufriendo por ese pecado. Los cuerpos debilitados, las
enfermedades que vemos en torno nuestro, han sido causadas por centurias de abusos, y hasta
que aprendamos a subyugar nuestras pasiones no podrá haber salud en la raza humana. Hemos
nacido de padres que creían bueno gratificar sus pasiones en cualquier momento. En
consecuencia, sufrimos por ello ahora, y gracias a nuestra actitud respecto a la cuestión sexual
la mayoría de nosotros estamos actualmente echando las mismas enfermedades sobre nuestros
hijos. De esta manera los pecados de los padres caen sobre los hijos de generación en
generación, y seguirán produciendo tristezas y sufrimientos hasta que comprendamos que cada
niño tiene que nacer bien por ser su derecho, así como recibir los debidos cuidados y estar en
las necesarias condiciones físicas durante el período antenatal.


PREGUNTA Nro. 111
El Credo Cristiano ¿está basado sobre alguna autoridad divina?

Respuesta: Hay tres formas de credos cristianos. Una de ellas es la que se conoce como el
Credo de los Apóstoles, que si bien no está hecho por los apóstoles se cree que encierra sus
creencias. Otro credo fue formulado y adoptado en el Concilio de Nicea y se le llama el Credo
de Nicea. El Credo de Atanasio es de fecha posterior. No tiene mas autoridad divina que
cualquier otra discusión humana sobre la Biblia.
Sin embargo, la Biblia misma da un credo, en el pasaje que indica que no hay otro nombre,
salvo el de Cristo Jesús, con el cual puedan salvarse los hombres, y esto está de acuerdo con
las enseñanzas ocultas, porque Jehová fue el autor de todas las antiguas Religiones de Raza en
las que el temor de Dios se ponía como yugo a los deseos de la carne, y la ley se le imponía al
hombre para contrarrestar sus deseos. Las Religiones de Raza obran educativamente sobre la
naturaleza emocional por los medios indicados, pero a su debido tiempo será sucedida por la
Religión del Cristo. Esta religión de fraternidad y de amor expulsará al miedo engendrado por
la ley de Jehová. Disolverá las naciones con sus leyes, luchas y batallas, obrando sobre el
cuerpo vital, de manera que la humanidad será influida únicamente por el amor, en vez de por
la ley. No es esto el fin, sin embargo. Cuando el reino se haya establecido por completo será
entregado al Padre. La Religión del Padre será aún más elevada que la Religión del Hijo.


PREGUNTA Nro. 112
¿Cómo armonizáis la ley de causa y efecto con el perdón de los pecados?

Respuesta: La incapacidad de creer en el perdón de los pecados ha obligado a muchos a creer
exclusivamente en la ley de causa y efecto, tal como se enseña en los países orientales bajo el
nombre de Karma. Hay también muchos que creen que porque esas religiones orientales
enseñan esa ley y la ley del renacimiento con más claridad que la religión occidental, el
Cristianismo, esas religiones orientales son mejores y más científicas que la religión
occidental, la que enseña, según se interpreta popularmente, que el Cristo murió por nuestros
pecados y que, en consecuencia, si creemos en el nos serán perdonados.
Sin embargo, la religión cristiana enseña realmente la doctrina de que "lo que se siembre se
recogerá", y así enseña a la vez la ley de Causa y Efecto y el perdón de los pecados. Ambas
leyes operan vitalmente en el desarrollo de la humanidad, y hay muy buenas razones para que
las religiones orientales contengan sólo una parte de la enseñanza completa que se encuentra
en la religión cristiana.
En los tiempos primitivos, cuando se dieron las religiones de Oriente a la humanidad, ésta era
de naturaleza más espiritual que los seres materiales del mundo occidental actual. Ellos sabían
que vivimos muchas vidas bajo diversas formas aquí en la Tierra. En el Oriente todavía están
compenetrados por esa idea, y, en consecuencia, son extraordinariamente indolentes. Les
agrada más pensar en el Nirvana -el mundo invisible- donde podrán descansar en paz y
alegría, que aprovecharse de sus actuales recursos materiales para adelantar. Como
consecuencia de ello su país es árido y estéril, sus cosechas son escasas y muy frecuentemente
son destruidas por el Sol ardiente o por inundaciones asoladoras. Sufren hambres terribles,
mueren por millones, pero aunque enseñan la ley de Causa y Efecto parece que no comprenden
que sus miserables condiciones las producen su indolencia y su indiferencia por las
cosas materiales. Porque, naturalmente, cuando no han trabajado nada aquí, nada tienen que
asimilar en la vida celestial entre la muerte y el nuevo renacimiento; y como un órgano que no
se usa se atrofia, así también un país que no es desarrollado por los espíritus que allí se
encarnan gradualmente se atrofia y se inutiliza como habitación para la humanidad. Era
necesario para la evolución de la humanidad que entrara en este mundo material y que
desarrollara todos sus recursos.
Por consiguiente, los Grandes Guías tomaron diversas medidas para obligarnos a olvidar
temporalmente al lado espiritual de nuestras naturalezas. En el Occidente, donde se encuentran
los precursores o pioneros de la raza humana, se ordenó el matrimonio fuera de la familia.
Dieron además al Occidente una religión que no enseñaba definidamente la doctrina del
Renacimiento y la ley de Causa y Efecto como medios de desenvolvimiento. Asimismo
originaron el empleo del alcohol con su paralizante efecto sobre las sensibilidades espirituales
del hombre. Con esos medios hemos olvidado temporalmente en el occidente que hay algo
más que esta vida en la tierra y, en consecuencia, nos aplicamos a ella a más y mejor, haciendo
el uso más completo de lo que creemos ser nuestra única oportunidad aquí. Por lo tanto, hemos
convertido el Occidente en un verdadero jardín; hemos hecho por nosotros mismos, durante
encarnaciones, una tierra fertilísima y rica en toda clase de minerales que necesitamos para
nuestras diversas industrias, y de esta manera estamos conquistando el mundo visible,
material.
Sin embargo, es evidente que el lado religioso de la naturaleza humana no debe ser descuidado
por completo, y como Cristo, el gran Ideal de la Religión Cristiana, está ante nosotros para que
le imitemos, y como no nos sería posible igualarnos a El en una sola vida, que es todo lo que
conocemos, se nos tenía que dar una doctrina compensadora, o de lo contrario caeríamos en la
desesperación, sabiendo que todo sería estéril. Por consiguiente, al mundo occidental se le
enseñó la doctrina del perdón de los pecados mediante la justicia del Cristo Jesús.
Es igualmente cierto, sin embargo, que ninguna doctrina falsa puede ser un poder
perfeccionante en la Naturaleza, y, por consiguiente, debe haber también una base muy sólida
tras esa doctrina del perdón de los pecados, que parece viciar la ley de causación, y es ésta:
Cuando miramos en torno nuestro en el mundo material observamos diversos fenómenos de la
Naturaleza, encontramos a otros seres con los que tenemos diversos tratos, y todas esas
visiones, sonidos y escenas, los observamos por medio de nuestros órganos de los sentidos.
Pero se nos escapan muchísimos detalles. Es una verdad exasperante que "tenemos ojos y no
vemos y oídos que no oyen". Y perdemos muchas experiencias debido a eso mismo. Además
nuestra memoria es sumamente caprichosa, y si bien podemos recordar pocas cosas, la mayor
parte de nuestras experiencias se nos olvidan. Nuestra memoria consciente es débil. Sin
embargo, hay otra memoria. Así como el éter y el aire llevan a la placa fotográfica la
impresión del paisaje exterior, sin omitir el menor detalle, así también el aire y el éter que
llevan las impresiones del exterior a nuestros sentidos las llevan también a nuestros pulmones
y de éstos a la sangre, quedando así en nosotros una pintura o recuerdo exacto de todo aquello
con lo que nos ponemos en contacto. Esas imágenes quedan almacenadas en el diminuto
átomo simiente que está en el ventrículo izquierdo del corazón, y ese pequeño átomo puede ser
considerado como el Libro de los Ángeles del Destino, en el que están inscriptas todas
nuestras obras. Y desde allí se reflejan en el Éter Reflector de nuestro cuerpo vital.
En el curso ordinario de la vida el hombre pasa al Purgatorio al morir y expía los pecados
grabados en ese átomo. Más tarde asimila todo el bien almacenado allí en el Primer Cielo,
trabajando sobre su futuro alrededor ambiente en el Segundo Cielo. Pero una persona devota
realiza cada día sus errores y equivocaciones. Examina los sucesos de su vida diariamente y
ruega sinceramente para que sus pecados le sean perdonados. Entonces las imágenes de los
pecados de omisión y comisión se borran diariamente de los anales de su vida. Porque el
objeto de Dios o de la Naturaleza no es el vengarse, como parecería ser la cosa según la ley de
causación, la que decreta una retribución exacta por cada trasgresión, así como una
recompensa o compensación por todo buen acto. El objeto de Dios es que aprendamos por
experiencia aquí a obrar bien y con justicia. Cuando analizamos que hemos hecho mal y nos
determinamos a obrar mejor, hemos ya aprendido la lección y no hay necesidad de
castigarnos.
De manera, pues, que la doctrina del perdón de los pecados es un hecho real en la Naturaleza.
Si nos arrepentimos, oramos y reformamos, los pecados de los que nos hemos arrepentido,
orando y reformado, nos son perdonados y se borran de nuestra biografía. En caso contrario
los borrarán los correspondientes sufrimientos del Purgatorio después de la muerte. Así que la
doctrina de Karma o ley de Causa y Efecto, según se enseña en el Oriente, no satisface
completamente las necesidades humanas, pero las enseñanzas cristianas, que encierran ambas
leyes, la de causación y la del perdón de los pecados, dan una enseñanza más completa
respecto a los métodos empleados por los Grandes Guías para instruirnos.


PREGUNTA Nro. 113
¿Qué poder usó Pedro para resucitar a Dorcas?

Respuesta: Pedro no resucitó a Dorcas ni Cristo resucitó a Lázaro ni a ningún otro, ni dijo eso
tampoco. El dijo: no esta muerto, sino que duerme.
Con objeto de comprender el asunto, explicaremos lo que sucede al morir y la diferencia que
hay entre la muerte y el estado de trance, porque las personas mencionadas estaban en trance
en el tiempo en que esos supuestos milagros se efectuaron.
Durante el estado de vigilia, cuando el Ego está funcionando conscientemente en el Mundo
Físico, sus diversos vehículos están concéntricos ocupan el mismo espacio pero por la noche,
cuando el cuerpo está durmiendo, se efectúa una separación. El Ego envuelto en la mente y en
el cuerpo de deseos sale del cuerpo denso y del vital, que quedan sobre el lecho. Los vehículos
superiores flotan sobre ellos o muy cerca y están conectados a los vehículos más densos por el
cordón plateado, hilo finísimo y vibrante que tiene la forma de dos números 6 unidos, estando
un extremo conectado al corazón y el otro al centro vórtice del cuerpo de deseos.
Al producirse la muerte, este hilo se rompe en el átomo simiente del corazón y las fuerzas de
dicho átomo pasan por el nervio neumogástrico al tercer ventrículo del cerebro y de allí al
exterior por la sutura que hay entre los huesos occipital y parietal del cráneo, siguiendo por el
cordón plateado hasta los vehículos superiores. Simultáneamente con esa ruptura se desprende
el cuerpo vital y se une a los vehículos superiores que están flotando sobre el cuerpo muerto.
Allí permanece durante unos tres días y medio. Entonces los vehículos superiores se
desprenden del cuerpo vital, el que se desintegra sincrónicamente con el cuerpo denso en los
casos ordinarios.
En el momento de esta última separación el cordón plateado se rompe también por la mitad y
el Ego queda libre de todo contacto con el mundo material.
Durante el sueño el Ego también se retira del cuerpo denso, pero el cuerpo vital permanece
con el cuerpo denso y el cordón plateado permanece intacto.
Ocurre algunas veces que el Ego no entra en el cuerpo por la mañana, sino que se queda fuera
durante un intervalo, que varia desde un día hasta un número indefinido de ellos. Entonces se
dice que el cuerpo esta en trance natural. Pero el cordón plateado no se rompe por ninguna de
las dos partes mencionadas. Si se llegan a producir rupturas no hay restauración posible. El
Cristo y los apóstoles eran clarividentes; vieron que la ruptura no había tenido lugar en los
casos mencionados, y de ahí que dijeran: "No está muerto, sino que duerme". También poseían
el poder de obligar al Ego a entrar en sus cuerpos y restaurarlo, poniéndolo en su estado
normal. Dichos titulados milagros fueron ejecutados en la forma expuesta.


PREGUNTA Nro. 114
¿Creéis en la conversión?

Respuesta: Ciertamente, pero hay conversiones y conversiones. Hay la conversión que tiene
lugar en las reuniones revivificatorias en medio del sonar de platillos, aplausos y cantos de los
himnos evangélicos y las insistentes llamadas del pastor o sacerdote para que "vengan antes de
que sea demasiado tarde". Todos esos accesorios de la conversión producen una influencia
hipnótica intensa, la que obra sobre la naturaleza emocional de muchas personas en tal forma
que esos titulados "pecadores" no pueden quedarse más en sus asientos y se ven obligados, en
el sentido más literal, a obedecer la orden y van hasta el banco del pastor. Esa clase de
conversión es generalmente de muy poco valor. Los revivificadores encuentran muy fácil
convertir a la gente en esa forma. La exasperante dificultad del problema reside, según uno de
ellos mismos dijo, en darles constancia, porque cuando la víctima de una de esas reuniones
religiosas abandona el templo la influencia se va borrando gradualmente, hasta que tarde o
temprano vuelve a su actitud original. Y aunque esos "recaídos" no sientan el menor dolor por
su recaída, en la próxima reunión les volverá a suceder lo mismo, con tanta seguridad como
que el imán atrae el acero. Se convierten repetidas veces y recaen con toda regularidad
después de las reuniones, con gran disgusto de los pastores y para diversión de la comunidad,
la que no sabe que eso no es más que un sencillísimo caso de hipnotismo.
Sin embargo, hay otra conversión que va siempre acompañada de influencias planetarias, y
proporcionalmente a la fuerza de esas influencias la conversión, o cambio de vida, será más o
menos radical. Entonces demuestra eso que el alma ha llegado a cierto punto de su peregrinaje
en el que siente atracción por la vida superior. La causa inmediata de la conversión puede ser
un sermón, una conferencia o un libro, un versículo de la Biblia o alguna cosa de la
Naturaleza, pero eso es sólo la causa física de algo que era ya un hecho espiritualmente. Desde
ese momento el hombre o la mujer comenzará a tomar una nueva visión de la vida, dejará a un
lado los antiguos vicios, seguirá nuevas líneas de pensamiento y de esfuerzo. Podrá hasta
cambiar por completo su actitud hacia la vida y hacia su alrededor ambiente. En realidad, muy
a menudo un viaje puede haberlo sacado a uno del ambiente cotidiano para facilitarle las
condiciones necesarias para la siembra de la nueva simiente.


PREGUNTA Nro. 115
¿Tiene algún valor la confesión y la absolución?

Respuesta: Si el preguntante quiere indicar la confesión y la absolución tal como se practica
en la Iglesia Católica, puede afirmarse con toda seguridad que el sacerdote no tiene el poder de
perdonar los pecados del penitente, y que la práctica de la confesión por orden de la iglesia no
es a lo sumo más que una penitencia publica exhibicionista, que le hace a uno recordar la
oración de los fariseos que iban al templo para que los demás los vieran.
Si, por el otro lado, la confesión se hace con el espíritu del escriba, que es el espíritu de la
verdadera penitencia, entonces tiene cierto valor, porque así como un pequeño niño que ha
hecho una travesura siente los remordimientos y la tristeza en su conciencia, así también
podemos sentirnos extremadamente doloridos por nuestros pecados de omisión y de comisión.
En realidad, a veces notan los padres que el pecado mantenido en silencio es insuficiente para
el niño, quien a veces siente la necesidad de ir a sus padres y confesarles sus pecados. Cuando
ha obtenido el perdón de su padre entonces su conciencia se sosiega. Así también sucede con
los hijos de Dios. Pecamos y nos entristecemos por ello; determinamos no volverlo a hacer de
nuevo; pero si podemos confesarnos a alguien en quien tengamos fe y podemos conseguir su
simpatía y que nos asegure que ese error no nos será tenido en cuenta, nos sentiremos más
tranquilos de conciencia. Ese es el principio que encierra el dicho bíblico "confesaos vuestros
pecados los unos a los otros". Aquel a quien confesemos nuestros pecados tiene que ser, por
supuesto, una persona por quien sintamos profundo respeto y amor, y en ese momento ella es
el representante de Dios o de nuestra naturaleza superior, y nos sentiremos muy aliviados
habiendo recibido su simpatía. Pero también sentiremos que el pacto que hemos hecho con
nosotros mismos de no cometer el pecado en cuestión nuevamente se ha vigorizado teniendo a
aquella persona como testigo. Si la confesión se hace así y se obtiene la absolución, entonces,
indudablemente, tiene un efecto benéfico.


PREGUNTA Nro. 116
¿Tiene algún valor el ritual latino que emplea la Iglesia Católica? ¿No sería mejor traducirlo
para que la gente pudiera comprenderlo? ¿No son mejores los extemporáneos sermones y
oraciones de las iglesias protestantes que los rituales y preces estereotípicas de los católicos?

Respuesta: Actualmente la humanidad se ha desarrollado tanto que se ha elevado por encima
de la ley en algunas cosas. La mayor parte obedecen a la ley "no robarás", por ejemplo.
La ley es un yugo para la naturaleza emocional, pero cuando se considera el adelanto oculto, o
mejor dicho, espiritual, tiene que realizarse también la espiritualización del cuerpo vital. Y eso
se consigue por medio del arte y de la religión, por los impactos repetidos, porque la clave del
cuerpo vital es la repetición, como podemos comprobarlo observando las plantas, las que sólo
tienen un cuerpo denso y uno vital. En ellas los tallos y las hojas se siguen en sucesión
ascendente; la planta produce tallos y hojas alternativamente. Fue el cuerpo vital el que
construyó las vértebras de la espina dorsal humana, unas después de otras, por constante
repetición. Y la memoria, por ejemplo, que es una de las facultades del cuerpo vital, se
vigoriza y desarrolla por la repetición.
Cuando los protestantes dejaron la Iglesia Católica también dejaron tras sí muchos abusos,
pero se quedaron sin casi todo lo que tenía valor. Abandonaron el ritual que todos pueden
conocer y comprender sin tener en cuenta la pobre pronunciación de parte del oficiante.
Conociendo el ritual, los fieles pueden dirigir sus pensamientos en la misma dirección que los
del oficiante que está leyendo, y de esta manera se pueden agrupar un inmenso volumen de
pensamientos espirituales, proyectándose sobre la comunidad para bien o para mal. En
nuestros días la asistencia a un servicio protestante escucha los sermones y oraciones de sus
ministros, los que generalmente no se preocupan tanto de la obra espiritual que tienen que
desempeñar como de emitir eufóricamente las frases para que acaricien los oídos de la
concurrencia. Se olvidan de lo que dijeron antes de abandonar la iglesia. Los que van a una
Iglesia Católica y comprenden el ritual son aún hoy en día capaces de unir sus pensamientos
en un cónclave espiritual y conservar en la memoria lo que se haya efectuado. En esta forma
van siempre añadiendo algo a la espiritualización de su cuerpo vital, mientras que los
miembros de la iglesia protestante han sido sólo afectados en sus naturalezas emocionales,
efecto que se desvanece muy pronto. La Biblia nos dice que oremos sin cesar, y muchos se
han reído por ello, diciendo que si Dios es omnisciente sabe y conoce todas las necesidades y,
por consiguiente, las oraciones son superfluas, y que si no es omnisciente tampoco puede ser
omnipotente y, por lo tanto, nuestras oraciones nada podrán conseguir, así que es inútil orar.
Pero ese consejo se emitió por quien conocía la naturaleza del cuerpo vital, el que necesita esa
repetición para espiritualizarse.
Así sucede con el ritual. En cuanto al empleo del Latín, se indica en el primer capítulo de San
Juan que en el principio era el verbo... y que sin él nada se hizo. La palabra es sonido. Si
tomamos arena o esporos y los colocamos sobre una placa de cristal, y pasamos un arco de
violín por un lado de la placa, los esporos o la arena se dispondrán por sí mismos en
determinadas figuras geométricas, parecidas a los cristales de que están formadas todas las
cosas. Cada sonido produce una forma diferente. Así que si cierto sonido produce cierto efecto
que deseamos se produzca, no podemos cambiar el sonido sin modificar el efecto. Si emitimos
cierto sonido y decimos "Deum", y luego lo traducimos y decimos Dios, el sonido es muy
diferente, y como todo sonido produce ciertos efectos sobre los cuerpos invisibles, los efectos
producidos por el ritual latino original se han perdido para las iglesias protestantes, las que lo
tradujeron al inglés o bien lo mezclaron.
La gente se maravilla a menudo del poder que la Iglesia Católica tiene sobre sus fieles, y
puede decirse que si abandonara el ritual latino no conservaría ni un solo adherente en un
plazo de diez años. Además, sus rituales ocultos verdaderos no han sido traducidos al inglés, y
aún entre los Rosacruces se emplean rituales latinos en sus servicios, si bien no son los
mismos que emplea la Iglesia Católica.


PREGUNTA Nro. 117
¿Cuál es el mérito real del martirio? Los mártires ¿se convirtieron en santos realmente?
Respuesta: El hombre se eleva a la unión con Dios mediante cuatro grandes grados o etapas.

Primeramente ruega o hace sacrificios a un Dios a quien teme y, por consiguiente, trata de
propiciárselo para que ese Dios no le perjudique. Después aprende a considerar a ese Dios
como un poderoso aliado contra sus enemigos y como dador de todo lo bueno que él posee, lo
que consigue obedeciendo sus leyes y sacrificándole las cosas materiales que posee. En la
tercera etapa se le enseña a sacrificarse él mismo viviendo una buena vida por la que se le
recompensará en un estado futuro que se llama el cielo, donde vivirá en felicidad eterna como
compensación de lo bueno que haya hecho en su vida terrestre. Los mártires se encontraban en
esta etapa y estaban completamente compenetrados por la verdad y la gloria de ese cielo. Por
consiguiente, para ellos era cosa fácil sacrificar sus vidas obteniendo así la gloria futura
enseguida.
En realidad el martirio no puede darnos un cielo de eterna felicidad, porque es el método más
fácil de obtener la recompensa. Da el valor de morir, pero después de todo se necesita
muchísimo más valor para vivir. Tenemos siempre la tendencia de creer que cuando un
hombre ha dado su vida ha dado todo lo que puede dar, y muy a menudo se oye decir, cuando
alguien se suicida, que lo ha pagado todo. En realidad, el suicidio es generalmente la
manifestación de la más grande cobardía, y el martirio es mucho menos digno de admirarse
que las vidas de aquellos que diariamente se esfuerzan en seguir las enseñanzas espirituales de
la Biblia viviendo una vida noble. Por supuesto, se admite fácilmente que los mártires son
dignos de admiración, por haberse adherido tanto a su fe, aun en presencia de la muerte y de
las torturas. Indudablemente, tendrán grandes oportunidades de crecimiento espiritual en sus
vidas posteriores, mucho mayores que aquellas de las que se les privó al quemarlos o
empalarlos. Y podemos ciertamente decir en verdad que eran santos, en el sentido de que su fe
era para ellos más preciosa que su vida, pero podemos decir firmemente que los edictos de una
iglesia no pueden nunca convertir en santo a un pecador.


PREGUNTA Nro. 118
En una de vuestras conferencias dijisteis que era un error enviar misioneros a los otros países;
que las religiones practicadas por los llamados paganos son buenas para ellos actualmente y
que, sin embargo, esos misioneros han hecho poco daño, ¿Cómo explicáis, entonces, la orden
de Cristo a sus apóstoles: "Id al mundo y predicad el evangelio a toda criatura?

Respuesta: El significado de las palabras de Cristo depende evidentemente de la interpretación
que se dé a la palabra "mundo", Si por este término se comprende toda la Tierra, no estaría
mal el enviar misioneros a todos los países; pero la Biblia dice que los discípulos que
recibieron esa orden volvieron después de cumplir su misión, demostrando así que esa orden
no pudo haberse referido a toda la tierra. La palabra "mundo" debió más bien haberse
interpretado como 'constitución política", que también se encuentra en los diccionarios como
otro significado de la misma expresión: el mundo. En tiempo de Cristo no se conocía todo el
mundo, Encontramos aún hoy en día que el cabo más occidental de España se llama Cabo
Finis-terre: el fin de la tierra. Por consiguiente, dicha palabra, en el tiempo en que Cristo dio
aquella orden, no podía incluir a toda la tierra tal como hoy la conocemos. Nuestra afirmación
no es, pues, contraria a la Biblia. Es erróneo el mandar misioneros a los pueblos que llamamos
paganos, porque su desarrollo es todavía tal que no les permite comprender una religión que
habla del amor al prójimo, una religión que ni nosotros siquiera hemos aprendido aún a
practicar. Además, si los grandes Ángeles del Destino que tienen a su cargo la evolución
humana son capaces de juzgar nuestras necesidades y de colocar a cada uno en el alrededor
ambiente cuyas influencias sean más conducentes al progreso, debemos también creer que dan
a cada nación la religión más apropiada para su desenvolvimiento. Por consiguiente, cuando
un hombre ha sido colocado en un país en el que se enseña la religión cristiana, esa religión
tiene el ideal por el cual deberá luchar él, pero tratar de imponerla a otros pueblos que han sido
colocados en otra esfera diferente es querer que nuestro juicio sea superior al juicio de Dios y
sus ministros, los Ángeles del Destino. Sin embargo, como ya hemos dicho, los misioneros
cristianos han hecho poco daño a los pueblos que han visitado, pero hubieran hecho mejor si
se hubieran quedado en casa. No necesitamos salir de casa para encontrar idólatras que
necesiten ser instruidos en las enseñanzas bíblicas. El profesor Wilbur L. Cross, de Yale, dice,
por ejemplo, que en una clase de cuarenta estudiantes ni uno solo pudo indicar el lugar de
Judas Iscariote; que tenía un estudiante judío que jamás había oído hablar de Moisés y que, en
contestación a una pregunta referente al Pilgrim's Progress, la mejor respuesta obtenida fue
que era la base de la historia de la Nueva Inglaterra. Si los misioneros fueran, más bien, a
ponerse en contacto con esos fieles, quizás pudieran hacer un bien mucho mayor.
Más daño causan, sin embargo, los misioneros que vienen del Oriente y que tratan de hacer
prosélitos para el hinduismo y otras antiguas religiones, porque muy a menudo esos hindúes
enseñan ejercicios respiratorios que provocan la locura o la consunción, debido a que nuestros
cuerpos occidentales no se prestan a tales prácticas. Es mucho más seguro permanecer en la
religión de nuestro propio país, estudiarla y practicarla, dejando a las demás naciones el privilegio
de hacer otro tanto en lo que concierne a sus propias religiones.

 

"FILOSOFIA ROSACRUZ EN PREGUNTAS Y RESPUESTAS" (tomoI)